Hoy sacaban a los periodistas a la calle a plantear a la gente preguntas como estas.
-¿verá el debate esta noche?
-¿lo verá en casa o en algún bar en compañía de los amigos?
-¿cree que habrá un ganador o la cosa quedará en empate, o habrá que esperar a la segunda vuelta?
De no ser por la primera pregunta, creía que hablaban de fútbol.
Viendo el debate, me ha venido en mente este dicho. Lo cierto es que los políticos son únicos. Les hacen una pregunta directa y en lugar de responder sí o no, contestan, me gusta que me haga esa pregunta y luego uno no sabe ni cual era la pregunta. Entre Rajoy y Zapatero se ha producido ese fuego cruzado de datos y cifras, los dos pertrechados con sus láminas plastificadas. Cada uno tiene sus cifras. Está claro que esas cifras son oficiales, y no mienten pero cada uno saca a colación las que le benefician, las que les hacen quedar bien. Si se habla de paro se cogen las cifras del último mes que son desastrosas, y no las de los cuatro últimos años. Lo mismo vale para la inflación, el IPC, los tipos de interés o el incremento de las pensiones. Cada cual escoge el plazo temporal que mejor se ajusta a sus soflamas. Uno habla de Aznar y recuerda aquello que dijo de ETA de “movimiento de liberación nacional“, de la regularización del PP, hecha con bonobuses, de la reducción de agentes. El otro de la tasa que había de paro, de que vendieron a España. Uno dice que el PP nunca le ha apoyado en materia antiterrorista cuando Zapatero les dio un cheque en blanco sobre el tema. Cada uno defiende su verdad, y cuando recibe alguna acusación directa, escabulle el bulto, con eso de “lo que de verdad interesa a los ciudadanos es” ________________ cada cual que rellene el hueco con lo que le plazca. Está bien esto de los debates, así vemos a los políticos defender sus posturas. Si bien ya saben sobre lo que les van a preguntar y tienen por tanto tiempo de empollarse la lección. Además la previsibilidad de sus argumentaciones hace previsibles las contraréplicas. Al final cada uno sale bien parado porque suelta las cuatro cosas que le han dicho. La gente, los espectadores, entre tanta cifra micro y macroeconómica se pierde. Cada cual ya tiene idea de adonde irá a parar su voto el día de las elecciones, pero quizá alguna de esas propuestas de última hora haga que más de uno se desvíe a la izquierda o a la derecha. El debate a pesar de su previsibilidad me ha gustado. Cada uno en su línea. Zapatero, que parece que le dan cuerda, lo he visto suelto, afianzado, contrarestando los golpes y atacando con fuerza, tanto que Rajoy no sabía adonde mirar con ciertas cositas que se veía obligado a escuchar.
Ya queda menos. No obstante, cualquiera que haya estudiado economía y eche un vistazo a los programas económicos de ambos partidos, verá como con ellos se podía hacer el juego de las 7 diferencias, porque son como dos gotas de agua. La economía manda, así que unos u otros harán las cosas parecidas, igual de bien o de mal. En materia social podrá haber más o menos diferencias, con los matrimonios homosexuales, la ley de dependencia y otras medidas sociales, pero por lo demás da igual quien gobierne, ya que si gana el PP, algunas de sus propuestas de última hora, no se llevarán a la práctica si ven que su imagen se estropea, como sus medidas contra la inmigración, pero a la hora de prometer, todo vale y les sale de balde y así tienen contentos a sus votante más acérrimos. Suena extraño pero es así. Si bien igual que a todos nos gusta presumir de equipo de fútbol también pasa lo mismo con los partidos políticos. Es la salsa de la vida. Aunque en algunas parte de este país, en la zona norte, hay dos temas que es mejor no tocar; el fútbol y sobre todo la política, si no quieres ver peligrar tu integridad física.
February 26th, 2008 at 9:26 am
Decía Borges que debía inventarse un deporte para en que ganasen los dos competidores. Para qué, si ya tenemos la política. No hay más que ver los titulares de la prensa de hoy. Ayer, nuestros pugilísticos candidatos fueron simplemente a tirarse los trastos a la cabeza, a decir “si, pero tú peor…”, en lugar de dar un cariz constructivo de cara al ciudadano,que seguramente estaría más agradecido. En fin, dan penita los dos, porque ni siquiera son dos buenos oradores…
February 26th, 2008 at 9:49 am
ya la oratoria no es el fuerte de ningún político, rehuyen los debates como se ve, y van con la lección aprendida para que no les pillen en un renuncio, además de tirarse los trastos a la cabeza, ninguno de los dos dijo qué iban a hacer para solucionar los problemas de la gente, ni el que gobierne, ni el que puede gobernar, pero la política es eso, un espejismo, palabras huecas y muchas horas de ensayo ante las cámaras…puro artificio.
February 28th, 2008 at 12:36 pm
cada uno defiende lo suyo pero aportan pocas soluciones. critican al adversario y se ponen medalles. no hay muchos donde elegir.