agosto 2007


Libros and Opiniones30 ago 2007 10:02 pm

La noche del lobo Javier TomeoHace cuatro días comentaba el libro de Javier Tomeo El cantante de boleros, ahora hablaré de La noche del lobo del mismo autor. El libro se publicó en Anagrama el año pasado. La historia consiste en un diálogo entre dos hombres, que sufren una lesión en el tobillo, el mismo día a la misma hora y casi en el mismo lugar. En un páramo, de noche y han de pasar las horas que previas a la alborada, uno cerca del otro sin poder verse ni tocarse, charlando para entretenerse. La voz cantante la lleva Macario. Todo lo que éte sabe lo ha leído en internet y su prodigiosa memoria le permite describir al detalle recetas de cocina, el funcionamiento de aparatos, las vidas de los santos y recurrir a frases que apunta en un cuaderno de tapas rojas. Al mismo tiempo es poeta, si bien reconoce que su poesías no son muy buenas. Vive solo en una casa sin ventanas y cuenta con su telescopio con el que mira las estrellas. Cree ser el último hombre-lobo. Su interlocutor es Ismael, vendedor de seguros, casado hace dos años con su mujer, que se troncha con las ocurrencias de Macario. La luna mientras brilla en lo alto y cuando las nubes lo permiten alimentado por la luz de luna Macario cree devenir en un peculiar hombre lobo. Peculiar porque lleva una dentadura de plástico. Los diálogos absurdos son el meollo de la historia y logra arrancar unas cuantas carcajadas. Subyace también la soledad, el desamparo, la incomunicación de estos dos personajes. No por mucho hablar se deja estar de sólo, parece ser la conclusión. Hablan toda la noche. Ismael no quiere que el silencio devore la noche y pide a Macario que le cuente cosas, que diga todas las chorradas que quiere pero que no le deje solo. Las confesiones de temas íntimos luego pueden volverse en su contra, mostrando así la crueldad de la naturaleza humana que en lugar de ayudar ahoga. Javier Tomeo se mueve como pez en el agua con estas novelas suyas que no llegan a las doscientas páginas, vivaces gracias a unos diálogos absurdos y certeros con un un final abierto con margen para la sorpresa. ¿Se saben el chiste del butanero y el marido cornudo?

Libros and Opiniones26 ago 2007 05:02 pm

El cantante de boleros Javier Tomeo El autor, Javier Tomeo, dice que en sus obras prima la sencillez y En el cantante de boleros, publicado en la editorial Anagrama queda demostrado.
No hay ningún tipo de alarde en la escritura. Tomeo con muchísimo sentido del humor nos cuenta las andanzas, de un hombre que ha perdido a su madre y vive solo, trabajando como repartidor de un supermercado. Nada extraordinario le sucede, así que pasa su tiempo trabajando, en su casa comiendo fabada, oyendo la televisión de la vecina o en el bar manteniendo charlas con sus compañeros de barra.
La historia es inexistente, no hay principio ni final, sino pinceladas existenciales con tonos grises y monótonos (similares por otro lado a nuestras vidas). Nada acontece, pero el protagonista, del que no sabemos ni su nombre, ni su edad, mantiene hilarantes conversaciones con quien tiene cerca, ya sea Cornelio, Rafael o Serafina. Como Bukowski contaba en su libro Cartero, también el protagonista puede aprovechar el reparto para echar un polvazo a una clienta.

Tomeo recurre una y otra vez a las pelotas del protagonista, a las pajas que se casca, o lo duro que se le pone el nabo cuando en la ducha se frota con la esponja. Mantiene conversaciones con mujeres donde todo gravita sobre “lo único”. El libro con sus 175 páginas se lee de una tirada y algunas reflexiones de puro absurdas que son no pueden menos que lograr la carcajada. Si Cansado escribiera un libro, creo que sería algo parecido a esto.

Libros and Opiniones24 ago 2007 10:24 pm

El año del diluvioCon Eduardo Mendoza me he reído mucho, en libros como El Laberinto de las aceitunas, Sin noticias de Gurb o El Último trayecto de Horacio dos. El año del diluvio, el libro que nos ocupa, se publicó hace 15 años, en 1992, cuando las Olimpiadas en Barcelona.

Esperaba mucho más de este magro libro. Su reducida extensión no ha de implicar que la historia no sea interesante. Pero su lectura sabe a poco. De modo abrupto pasamos de los años cincuenta a los ochenta. Ese amor no consumado entre la monja y el terrateniente se atisba pero no cuaja. Mendoza no acaba de coger el tono adecuado y al final con la aparición de los maquis se meten con calzador personajes estereotipados de corto alcance que nada aportan a la historia.

El mayor problema que le encuentro al libro es la poca hondura en la construcción de los personajes principales, en especial la monja que es el cimiento fundamental de la historia, que sufre un maremoto interior o eso nos cuenta el autor y deja entonces de lado sus convicciones más profundas, para ir a parar a brazos del galán a retozar sobre un sofá, sin prever la consecuencias, ni sin que ese cambio quede bien explicado. Más que un libro menor en la bibiliografía de Mendoza, lo considero un libro muy flojo, con poco mordiente y poco atractivo en comparación con lo que es su obra.

El libro ha sido llevado a la pantalla grande en 2004, pero dado que las películas por lo general son malas en comparación con los libros que adaptan. Una vez leído el libro, pocas ganas me quedan de ver la película, salvo que alguien que haya leído el libro y visto la película me convenza.

Libros and Opiniones17 ago 2007 12:44 pm

Leí un artículo en una revista semanal dedicado a Chris Stewart, batería en el primer disco del grupo Génesis, acerca de como éste cambió de aires y se fue a vivir con su mujer a las Alpujarras granadinas, donde reconstruyeron un cortijo “El valero” allá donde Cristo dio las tres voces, rodeados de aceitunas, almendros y limones, sin agua ni electricidad. ¿anti-paradisiaco no?

La historia a tenor de la entrevista, me pareció muy interesante así que aprovecharé estos días de asueto, para relamerme con su lectura, si es que lo encuentro en alguna librería. Pues en dos del barrio no lo tenían. Se les había acabado. Ha sido todo un éxito. En España no se lo querían publicar y tras publicarlo en Inglaterra y ser un éxito en quince países finalmente se ha traducido al castellano, convertido en todo un superventas. Ya daré mi parecer una vez concluya su lectura.

Libros and Opiniones17 ago 2007 12:36 pm

Llegué a Sombras sobre Sombras como el naúfrago que a la deriva y de chiripa, toca tierra firme en alguna isla perdida, merced al oleaje. En la lista de libros más vendidos ninguno me motivaba. La novela histórica con rasgos de best-seller es clónica, con pocas variantes y leído una el resto es siempre más de lo mismo. En una biblioteca, sobre una gran mesa de madera, había dispuestos un buen número de libros, clasificados como novedades, apilados en montones de tres o cuatro.
En una de estas hileras, abajo del todo, vi en la portada unos maniquíes, luego el nombre del autor del libro, Juan José Millás y en su interior había fotografías, sobre las que el escritor hacía un artículo de tres páginas.
Millás juega con las palabras con gracejo y la foto es una excusa para dar su opinión sobre temas diversos, como el papel del PP en la oposición durante el proceso de paz, el talante de la derecha y de los curas, la invasión de irak, los ataques de Israel, la superación de la segregación racial, los progresos en la ciencia, las ovejas clónicas y muchos temás más.

Abunda en el libro el sentido del humor y como buen escritor, de lo evidente, de lo que está ahí para uso y disfrute del personal, Millás saca punta hasta lo aparentemente más insignificante, conjugando el absurdo con el surrealismo.

Millás descubrió pronto según cuenta, que la poesía no era lo suyo y plasmó entonces sus ideas en prosa. Sombras sobre sombras es pues un libro que me ha gustado, por el tono, el contenido y la forma de narrar, con el que abrir los ojos a lo cotidiano, con una visión nueva, de la mano de este escritor que cada día me sorprende con su columna en El País