marzo 2008


CrŪtica and Libros and Opiniones28 mar 2008 01:35 pm

Ir√®ne N√©mirovsky en ese relato disecciona con precisi√≥n el alma humana y describe lo que bien conoce, procedente ella de una familia acomodada. La voz la pone una cr√≠a de catorce a√Īos muy observadora y espabilada, que aprovechando un baile que van a organizar en su casa, ve el modo de vengarse de todo aquello que la hace sentir mal, en especial el trato que recibe de sus padres, que la tratan como una ni√Īata atontada. La familia ha pasado de una clase media a una clase alta, merced a unas operaciones en bolsa que hacen que ahora la familia est√© inserta en otra clase social, movi√©ndose en otras esferas, hasta entonces desconocidas para ellos, y el baile es la manera de darse a conocer en sociedad, de autoafirmar su riqueza, de juntar a las m√°s insignes personalidades. (m√°s…)

Libros and Opiniones15 mar 2008 02:59 pm

Elogio de la diversidad de Ramin JahanbeglooLa escalada del terrorismo vinculado a los extremistas radicales islamistas ha puesto el Islam y los musulmanes en el punto de mira de los exacerbamientos interplanetarios. A fin de aproximar al ciudadano esta problem√°tica, diversos autores, entre ellos el fil√≥sofo Ram√≠n Jahanbegloo ha recopilado en este libro, Elogio de la diversidad, una serie y de charlas y conferencias impartidas acerca de las posibles v√≠as de entendimiento entre oriente y occidente. (m√°s…)

CrŪtica and Libros and Opiniones11 mar 2008 01:43 pm

La carretera √ļltimo libro de Cormac McCarthyCormac McCarthy en este libro m√°s que crear personajes dibuja para el lector un paisaje post-apocal√≠ptico, donde sin saber las causas que han llevado a esa situaci√≥n, un padre y su joven hijo (del que no sabemos la edad), sobrevive a duras penas huyendo del norte, camino del sur, buscando algo de calor, ya que el fr√≠o que los envuelve es tal que puede romper las piedras.
Es el paisaje que transitan un paraje desolado, hosco, agrestre, pintado de negro, con el aire cargado de ceniza, donde los cuerpos siguen en las calles y en los campos, demacrados, hollejos del fuego que los devoró.
Además del padre y del hijo, en su deambular, estos se cruzan con otras personas que sobreviven como pueden, muertos de hambre, vestidos de harapos, deshumanizados o bien bandas de criminales capaces de devorar los cuerpos de los bebés o de comer carne humana.
En esa huida desesperada, siguiendo las indicaciones de un plano, pegados a la carretera, a modo de cord√≥n umbilical que los lleve a la placenta vivificadora, donde cada uno de los d√≠as es m√°s gris que el anterior, tratan de mantenerse √≠ntegros, de preservar una compostura √©tica, de seguir siendo humanos a pesar de todo, y el padre transigir√° as√≠ con la inocencia de su reto√Īo, que no puede digerir tanta violencia, un horror tan descarnado y nauseabundo, con cad√°veres que poblar√°n sus pesadillas, cada vez m√°s aciagas.
La prosa de McCarthy va directa al grano. Se suceden los párrafos como ráfagas, sin abusar de la adjetivación y el engolamiento y empleando las palabras justas y precisas para recrear ese paisaje que a medida que vamos leyendo vamos interiorizando, hasta ser capaz de oler esa lluvia, que huele a ceniza mojada, y seguir las famélicas sombras de estos supervivientes, en su camino hacia el sur.
La carretera es una lección de supervivencia, de superación, impregnada cada gesto, cada acción, de un amor filial, infinito, imponderable, que deja un marca indeleble de hollín en el paladar, de ceniza en la mirada y tiznado el corazón. Una obra contundente como un bofetón bien arreado y desoladora como lo es la imagen de un mortecino sol fagocitado por un mar grisáceo.

Del escritor americano, Cormac McCarthy se ha llevado a la gran pantalla su anterior novela, No es país para viejos.