April 2008
Monthly Archive
Libros and Crítica16 Apr 2008 08:13 am
Opio libro de Maxence Fermine
Tras Nieve, El violín negro y El Apiculor cierro el capítulo Maxence Fermine hablando de Opio, el cuarto y último libro del autor francés publicado en España. Leyendo los anteriores, Opio no depara sorpresas, dado que el esquema narrativo se fotocopia en cada libro que escribe Maxence.
De nuevo, los personajes se cuentan con los dedos de una mano, los diálogos son mínimos,los apuntes históricos se describen de tal modo que caben en la cara de un post-it y el personaje principal, aquí llamado Charles Stowe, es el encargado de protagonizar una historia a priori extraordinaria. Su padre le aficiona al consumo y conocimiento del té y este decide, a pesar de su juventud, dejar Inglaterra y trasladarse al mismo corazón de China, para conocer al dueño y señor del comercio del té. (more…)
Humor15 Apr 2008 09:23 pm
Así bebía así así Pedro Sanz se va de botellón
Ese señor del traje que bebe de un katxi de kalimotxo es D. Pedro Sanz, presidente de esta nuestra querida Comunidad Autónoma de La Rioja. Cuando los políticos dicen que harán lo que esté en su mano por acercarse al pueblo, deben referirse a esto, a hacer botellón con unos cuantos jóvenes en la fiesta de Letras de la UR. Había oído que las fotos del Presi, eran el no va más, pero no tienen nada de especial salvo comprobar que es capaz de beber a morro de una litrona o manejar bien el porrón, como debe ser en la tierra del buen vino.
Poesías14 Apr 2008 02:50 pm
El volumen del silencio
Fluye el amor lúbrico en la sinergia de los cuerpos
Las manos ávidas reclaman su brillante botín
Las promesas se enhebran en los labios
Tesoreros de besos salados de sudor
Encadenados, fundición de fuego
Y sangre, buscando la inmortalidad
La significación post orgásmica
Colmados y vacíos
La carne replegada, desnudos
Son pétalos secos de un cuaderno
Afrentan el vértigo vertical
Ponderan el volumen del silencio
Apuran el mal trago de la despedida.
Poesías12 Apr 2008 09:55 pm
Antojo
Me sonrojo a tu antojo
en tus manos soy grijo
nada más que un perojo
tus ojos un rastrojo
un reflujo un acertijo
asumo el mal de ojo
la duda del reflejo
el cruel despellejo
la pulsión del embrujo
la apuesta al rojo
asumo la suerte negra del vencejo
Poesías12 Apr 2008 08:09 pm
Lugares comunes
Le toca el turno a Ángel González que nos dejó hace unos meses, dejándonos un buen legado de poemas inolvidables. Ahí va uno.
CANCIÓN, GLOSA Y CUESTIONES
ESE lugar que tienes,
cielito lindo,
entre las piernas,
ese lugar tan íntimo
y querido,
es un lugar común.
Por lo citado y por lo concurrido.
Al fin, nada me importa:
me gusta en cualquier caso.
Pero hay algo que intriga.
¿Cómo
solar tan diminuto
puede ser compartido
por una población tan numerosa?
¿Qué estatutos regulan el prodigio?
Ángel González de su libro La música y yo Colección Visor de poesía nº485
Poesías11 Apr 2008 10:31 pm
poemas sin eco
La mayoría de los poemas no me dicen nada
ni palabras mayúsculas
ni palabras minúsculas
ni polifonías enfermizas
aún menos cacofonías
mis palabras tampoco me hablan
juntas son sólo regueros de tinta seca
pego entonces la oreja al papel
al monitor
y sólo oigo el zumbido del portátil.
Poesías11 Apr 2008 08:34 pm
te quiero a matar(te)
Le dijo te quiero
y recibió un puñetazo
Le dijo te quiero
y recibió una patada
Le dijo te quiero
y la lanzó por el balcón
Le dijo te quiero
y le dio un martillazo
Le dijo te quiero
y la roció con ácido
Le dijo te quiero
y la prendió fuego
Le dijo te quiero
y la decapito
Le dijo te quiero
y la descuartizó
Le dijo te dejo
pero ya estaba muerta.
Relatos10 Apr 2008 04:49 pm
mejor en un Parador
En el lugar convenido se reunieron. Besos apasionados en la calle y ella le indicó con el índice la fachada del edificio donde pasarían la noche. Él no conocía la ciudad, y aparcó su coche en una calle en rampa próxima al inmueble.Cogidos de la mano subieron en el ascensor al tiempo que amasaban su cuerpos, sin amansar el deseo que los consumía, sino espoleándolo.
Sobre el frío terrazo se enzarzaron en un cuerpo a cuerpo, al tiempo que sus ropas iban dejando un reguero de prendas, que les indicaría el camino de vuelta llegado el caso, hasta el baño, un reducto mínimo donde una bañera con churretes les esperaba. Desnudos entraron en la bañera, que llenaron y ella demostrando sus habilidades vegetales, jugó con la alcachofa de la ducha, luego con el pepino de su amante, que fue cogiendo tal volumen que ella dijo entre gritos “verde que te quiero verde, como el pepino que voy a comerme”. El jabón de ducha corría por sus cuerpos, crecían nubes de espuma, mientras él como un ciego se asía los relieves corporales de ella, hurgaba en sus oquedades, buscando sus pies dolientes como un costalero.
El agua no estaba lo suficientemente caliente y sus zonas capilares se erizaron. Oyeron un ruido, que no supieron si procedía del inmueble. Contuvieron la respiración, oyendo el retumbar de sus latidos y concluyeron que el extraño sonido provenía de la puerta. Ella le miró fijamente y él supo que tenía que ir a echar un vistazo. El pepino era ahora una guindilla roja, huidiza y chorreante y su cuerpo temblaba por el frío y el miedo.
Dudó si debía ir en busca de algún cuchillo o arma blanca con el que repeler un posible ataque. Sin pensarlo entró y salió de la cocina con un rodillo y corrió con los pies descalzos y una toalla como único atuendo hacia la entrada. Alguien estaba tratando de entrar en el piso, arañando la puerta. La llave entró y un cuerpo se desplazó hacia el interior de la vivienda dando tumbos. A pesar de la cogorza, el visitante vio una figura extraña a su lado, con algo en la mano y fue capaz de asestarle un puñetazo en el estómago, a modo de presentación. El rodillo rodó por el suelo, pero para entonces ella ya había salido de la ducha, y había presenciado el ataque y estaba tan nerviosa como asustada y con el rodillo en su mano derecha le arreó un rodillazo al intruso con tal virulencia que de su boca manó sangre y su cuerpo se desplomó hacia atrás golpeando en el radiador. El intruso aun tenía las llaves en la mano.
No había sido buena idea quedar en ese piso de estudiantes para verse, su prima debía haberse asegurado de que nadie les molestaría durante su estancia de fin de semana. El intruso de complexión hercúlea se había reincorporado a trompicones y tenía a la mujer agarrada del cuello, alzándola del suelo con una sola mano mientras su cuello se convertía en una guitarra de seis cuerdas. La balanceó y la lanzó contra el cristal que enmarcaba la cómoda. Ella voló y chocó y cayó trazando un ángulo de noventa grados y su cabeza encontró poco después el suelo formando una línea casi perfecta. Su amante, de nuevo en pie, recrecido en el dolor y la furia, cogió el rodillo y le asestó un golpe en la entrepierna y otro en la cabeza al visitante cuando esté se replegó de dolor, con las manos en los genitales, como si el mero hecho de posar allí sus yemas, calmara el dolor de los huevos. Para asegurarse, le golpeó de nuevo en el suelo repetidas veces con el rodillo y con la rodilla, ejecutando llaves de pressing catch, que le había enseñado su sobrino “El enterrador” y cuando lo vio inmovilizado, pero todavía vivo, cubrió su boca con cinta adhesiva negra y ató su manos a la espalda con un mantel de cocina.
Mientras pensaba cómo solucionar la papeleta, cogió la botella de ron del intruso que milagrosamente permanecía intacta, de pie junto a la puerta, y la despachó a morro, con largos tragos, al tiempo que su cerebro procesaba lo sucedido. Bastante ofuscado llamó al 112, pidió tres ambulancias, y no pudo informar sobre su paradero, a duras penas podía pronunciar el nombre de la ciudad, y la mujer de la centralita creyó que bromeaba, así que le colgó y luego perdería el equilibrio cayendo sobre su amante alineada.
La prima llego dos días después y tuvo que forzar la puerta para entrar, y vio toallas con sangre seca, un amasijo de cuerpos, botellas por el suelo hechas añicos y reconoció a su prima, al novio de su prima y a su novio y a pesar de que parecían muertos les pegó una patada a cada uno en vaya usted a saber la parte y luego golpeó su cabeza contra el marco de la puerta, porque a fin de cuentas todo había sido culpa suya y marcó el 112 y quiso contarles lo que había pasado y no supo determinar el alcance de las lesiones y se aturulló con las preguntas y cuando llegaron los facultativos llamó al 091, y dijo ser culpable de tres crímenes, que no serían tales, porque lo único que allí había fenecido era el afán aventurero propio de las incandescencias adolescentes, reemplazado en el futuro por encuentros reglados, sin sobresaltos, en cualquier Parador de la geografía nacional.
Relatos10 Apr 2008 04:42 pm
poco más que nada
A las 9,15 apareció por la consejería con el paraguas chorreando, colgó la chaqueta y prendió el ordenador y una vez hubo introducido la contraseña y bloqueado el terminal, se fue a la salita de reuniones donde le esperaban tres compás con los que estuvo charlando hasta pasadas las diez. Luego, de nuevo en su puesto, un compañero la requirió para echar un cigarro, y ella que no estaba acostumbrada a dar un no por respuesta le acompañó a la calle, donde fumaron bajo los soportales y a las diez y media pasadas, finalmente, se acomodó en su silla giratoria, miró con desdén la pila de papeles que había encima de la mesa, y que asomaban como chiquillos traviesos entre los cajones y se afanó con unos expedientes que sobre una silla se alzaban más de metro y medio sobre el suelo.
Pasadas las once y media decidió darse una tregua. Estiró los brazos y las piernas, se desperezó y decidió salir a almorzar. Regresó pasadas las doce y ya estaba de nuevo su amigo jugueteando con dos centelleantes monedas entre sus dedos invitándola a una café solo en la maquina contigua a la sala de reuniones. A su regreso de café tras el chute de cafeína y la impresión de documentos varios, poco antes de las doce y media, el compañero situado frente a ella a un costado del pasillo, le hizo una señal con los ojos y ella como un resorte cogió la chaqueta y los dos se perdieron por el pasillo en dirección al ascensor, buscando la calle.
Tras el cigarro ya era la una, y con las pilas cargadas, excitada por la cafeína y por los cigarros de antes, durante y después, cogió fuerzas para seguir peleando con los expedientes hasta las dos de la tarde. Mientras, atendió unas cuantas llamadas, hastiada, porque todas las llamadas, dos en una hora, una del marido y otra del hijo a los que atendió simultáneamente con el fijo y el móvil, eran para ella, acabando baldada, arrellanada sobre la silla. Miró entonces aliviada su reloj y su rostro se distendió al comprobar que las manecillas indicaban las dos. Fue entonces a la salita a tomarse un café solo en compañía de otros menesterosos, comentando la marcha del día, las andanzas de los hijos universitarios en época de exámenes, la sequía que se avecinaba. Pasadas las dos, ya no había que atender al público, luego no había requerimientos personales, y el teléfono en caso de sonar podía esperar. Pasadas las dos y media regresó a su puesto y estuvo leyendo con grandes risotadas los correos electrónicos recibidos en su buzón, la mayoría powerpoint donde se mostraban fotos de un polaco fornido, mensajes de autoayuda con música de piano o mensajes encadenadas en pos de la salvación no sólo personal sino mundial
Los más madrugadores fueron abandonando la oficina. Poco antes de las tres, le pidió a su compañero que no apagara el ordenador al irse, porque quería echar unas partidas al tetris y ese emplazamiento le venía mejor, en caso de que algún jefe de servicio se paseara por allí, pasadas las tres de la tarde, hora tras la cual sólo quedaban en la oficina ella y dos compis más. Sacó entonces un libro y entre página y página fueron cayendo los minutos hasta las cuatro y cuarto de la tarde, momento en el cual, después de siete horas en la oficina y muchas menos en su puesto de trabajo, se alzó, cogió la chaqueta y el paraguas y se fue para su casa.
Devaneos09 Apr 2008 03:36 pm
doble coste
Ya en alguna ocasión he hablado sobre lo recomendable que sería hacer un carril bici por las calles de Logroño, aprovechando el clima, la orografía, la dimensión de la ciudad y la amplitud de las calles. Pues bien, como ahora en Logroño gobierna el PSOE que en su programa dijo que haría una labor importante en este tema, ha decidido meter la piqueta en el Paseo de la Constitución para hacer dicho carril. El caso es que la calle que ahora se pone patas arriba hace cuatro días que el anterior Gobierno, del PP, había acondicionado con losetas de granito. Como cada uno va a lo suyo, y no se tratan los temas conjuntamente pasan estas cosas. Así los ciudadanos con nuestras tasas, impuestos, contribuciones especiales y demás exacciones fiscales hemos de financiar las chapuzas de unos y de otros. Hace nada que se reformó la Gran Vía, una de las arterias principales de la ciudad, entonces fue el momento de llevar a cabo alguna medida que contemplase la creación del carril bici, cuando sólo había planos sobre la mesa, y el coste de llevarlo a la práctica era mucho menor que ahora que ya está terminado y donde toda medida pasa por destrozar, romper y tirar a la basura todo lo anterior. Así nos va. Maldigo a unos y a otros y al final quienes pagamos el pato somos nosotros, que pagamos su mala gestión y su poca previsión. Lo mismo se puede decir de la calle Pérez Galdos cuyas aceras han ganado considerablemente de tamaño, son ahora mucho más anchas, pero donde no se ha aprovechado la obra para hacer ninguna ejecución relativa al carril bici, si más adelante se contempla hacer un carril por esa calle será a costa de gastar dinero público a lo tonto.
Poesías09 Apr 2008 03:32 pm
dolor
este dolor me clava
alzado al cielo sobre un sólo pie,
congestiona mis sentidos
sin aire, agua, luz y tierra,
azuza el malestar
un sentir monotemático,
desbroza la alegría
cortafuegos en el alma,
poda la ilusión
renacer sobre el mismo dolor,
descarrilan las manos
fragor de cuerpos aceitados,
naufragan los afanes
buzo de mundos perdidos,
eclipsa tus miradas
mirando al sol a cara descubierta,
edifica sobre el cieno
palabras como arenas movedizas,
alimenta el delirio
obesidad mórbida en el cerebro,
contamina el espacio
una olla a presión en el desierto,
este dolor me clava a la cruz
y duele tanto
como un poema de sangre.
Relatos09 Apr 2008 11:17 am
realidades lejanas
No ganaba mil euros al mes, sino muchos más gracias a las ventas de sus libros, sus charlas y conferencias, sus columnas en los periódicos y revistas, pero escribió un libro sobre los Mileuristas, que generó una segunda y última parte, La generación de las mil emociones y ella lo asumió como un libro de ficción, como quien escribe un libro de viajes con un mapamundi en el sobaco o habla del amor sin haberse enamorado. Ella nos iba a hablar con detalle de ese grupo de personas heterógeno unidos por un sueldo parejo, de como vivían con sus familias, de cómo vivían estos jóvenes el auge de lo gay, de la delgadez, de lo orgánico y lo ecológico y aspectos similares de transcedental importancia, y quizá ese distanciamiento, exento de pesadumbres, acaloramientos, reproches, estrecheces y cuentas infinitas, fuera la clave para alcanzar la verdad, para examinar el problema en toda su extensión y magnitud y por eso Manuel que tuvo la suerte de encontrarse un libro de la autora dejado por ésta junto a 39 ejemplares más en la línea 6 del metro, cuando se dirigía al trabajo, decidió que quería también su parte del pastel y escribiría entonces un ensayo sobre los maltratos, al que llamaría “Lista sangrienta: goteo sin final” , él, que lo único que aporreaba era el teclado de su ordenador cuando su jefe le apremiaba para cerrar el mes contable cada mes, él, que había recibido más cariño del que nunca podría dar, él, que sabía de maltratos lo mismo que las flores de desfiles, él que nada sabía de melocotones helados sino de subidones de speed.
Historia08 Apr 2008 04:28 pm
cualquier tiempo pasado fue ¿mejor?
No viene mal a veces echar la vista atrás para confirmar que en algunas cosas hemos mejorado, las condiciones laborables de las maestras, por ejemplo. Hay pongo un contrato de 1923.
“SUCEDIÓ AYER”
CONTRATO DE MAESTRAS -1.923
Este es un acuerdo entre la señorita……. maestra, y el Consejo de Educación de la Escuela…,., por la cual la señorita…… acuerda impartir clases durante un periodo de ocho meses a partir del …. de septiembre de 1.923. El consejo de educación acuerda pagar a la serñorita…… la cantidad de de 75 pts mensuales.
1.-No casarse. Este contrato queda automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.
2.-No andar en compañía de hombres.
3.-Estar en su casa entre las 8:00 de la tarde y las 6.OO de la mañana, a menos que sea atender en función escolar.
4.-No pasearse por las hela-derías del centro de la ciudad.
5.-No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados.
6.-No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.
7.-No beber cerveza, vino ni whisky. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encuentra la maestra bebiendo cerveza, vino o whisky.
8.-No viajar en coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre.
9.-No vestir ropas de colores brillantes.
10.-No teñirse el pelo.
11.-Usar al menos dos enaguas.
12.-No usar vestidos que que den a más de cinco centímetros por encima de los tobillos.
13.-Mantener limpia el aula:
a)barrer el suelo al menos una vez al día.
b) fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua caliente.
c)limpiar la pizarra al menos una vez al día.
d)encender el fuego a las 7:00,
de modo que la habitación esté caliente a las 8:00, cuando lleguen los niños.
14.-No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.
Relatos07 Apr 2008 09:03 pm
Piglia
Miraba los tejuelos de los libros deambulando entre las estanterías, de país en país, de estilo en estilo. Arribó a la sección de la literatura italiana y encontró un puñado de autores para él desconocidos, excepto Camilleri, Baricco y los clásicos. Cogió uno al azar de un tal Piglia, y leyó sobre su vida, y el escritor era argentino, el cual como muchos otros argentinos tenía apellido itálico, algo nada extraño si nos atenemos a los jugadores de fútbol argentinos que hay en nuestra liga Española. Se encaminó con el libro hacia el mostrador. Cuando le llegó su turno, le comentó a la funcionaria que ese libro de un tal Piglia estaba en la sección destinada a los escritores Italianos cuando ese señor lo único que tenía de tal, era el apellido. La funcionaria cogió el libro, miró al usuario, volvió de nuevo la mirada al libro y sentenció con los ojos como dos brasas que aún son capaces de dar un buen plato de chuletas al sarmiento:
- no siempre depende de eso.
El usuario cabeceó atónito ante una contestación que no se esperaba. Si le hubiera replicado que ella no tenía competencias sobre el asunto, que debía hacer un escrito dirigiéndolo a la sección correspondiente, o que no le viniese con chorradas con la mañana que llevaba, se hubiera conformado, replegado, asumiéndolo con naturalidad, y quiso entonces preguntar de qué dependía, porque sino dependía el emplazamiento de los libros en sus respectivas estanterías y países, de la nacionalidad del escritor, aquello sería un caos y tendría que echar mano del ordenador, lo cual detestaba, pero la funcionaria ya lo había despachado, había dejado el libro junto a los libros devueltos y bajando las escaleras se preguntó si había hecho lo correcto, si acaso le importaría a alguien el que Piglia hubiese sido sentenciado a un exilio administrativo por culpa de un error funcionarial.
Se tomó un café solo en la máquina de la planta baja y regresó. El subalterno ya había devuelto los libros a sus estanterías, a Piglia también. Lo liberó sin miramientos, cogiendo las nueve obras del autor, en tres veces, retornándolo a su hogar, un hogar incompleto, porque no había ninguna estantería dedicada a los escritores argentinos, pero los dejó en el vientre de una estantería donde se apilaban aquellos libros pertenecientes a la literatura en lengua castellana. La probabilidad de que alguien se percatase del cambio era un riesgo a asumir, pero cuando salió de la biblioteca, respiró aliviado, porque sabía que Piglia llegado el momento, se lo agradecería, aunque él no fuese “El último lector” ni tampoco el primero, porque de hecho no había leído nada suyo.
Poesías07 Apr 2008 09:02 pm
sapiencia neutra
saben que el viento es su destino
su alma una mar deshilachada
vivir un eco de caracolas afónicas
saben de velas tan blancas como sueños
de anclas hozando la piel de arena
de noches corrompidas por el sol
saben que no hay quilla tan cortante
que divida en dos la mar
ni cautiverio que la muerte no clausure
saben de sombras de fanales
del vuelo de fanelas a la luz
de la vida, ahora que llueve y hace sol.
Poesías07 Apr 2008 08:10 pm
ya tenemos otro filólogo
El Logroñes, José Luis Pérez Pastor en su poema Fin de carrera, del libro de Poemas Albada y Engranaje (editorial Celya) da su parecer sobre su nueva condición de filólogo.
FIN DE CARRERA
Y después de vencer como Rodrigo
mil resmas de papel (oh sacrosanto
espíritu del árbol) rompo y digo:
la universidad no era para tanto.
No se hizo aquella luz de Alejandría
que alumbraba la noche con su foco
en cuatro años (mejor: en cuatro días).
Soy filólogo y digo: sabe a poco.
Hay más por saber. Más. Sólo he aprendido
(la lengua, el hombre, el arte de palabras)
un vislumbre de todo lo que existe.
Ya filólogo, sigo muy perdido
la platónica senda de las cabras,
un poco más sabio, y también más triste
Devaneos07 Apr 2008 10:34 am
¿qué es noticia?
Vengo observando como la información cultural en los telediarios se suministra con cuentagotas. Si a los deportes (el fútbol) se le dedica más de quince minutos, la cultura queda reducido al comentario sobre el lanzamiento de algún disco, libro, premio literario de renombre, o fallecimiento de algún artista famoso. Siempre me preguntó qué criterios siguen los editores para dedicar el espacio de un telediario al lanzamiento de un disco de Bisbal y no a uno de Marea, o a un libro de Reverte o del mago Harry Potter y no de algún poeta como Joan Magarit. ¿Es casualidad o hay detrás unos interéses financiados por terceros para que ese lanzamiento, esa novedad y no otras, sean noticia?. Me temo mucho que sí.
Ahora tiene lugar el Festival de Málaga, y son muchas las películas españolas a concurso. En el tratamiento de dicho Festival en los telediarios, no encontrarán ni en TVE-1, Antena 3 o Tele 5, una información plena, sobre todas y cada una de las películas que se estrenan cada día de Festival, sino que cada cadena barre para casa, y así en el caso de que ese día alguna de las películas haya sido financiada con el dinero de la cadena se hablará de ella, si no no. Por eso ayer Antena 3, habló sólo de Fuera de Cata.
Es triste pero es así. Importa un pimiento informar, difundir la cultura, distribuir el conocimiento, lo que interesa es hablar de lo suyo, de lo que ellos han financiado, lo demás se obvia, máxime si son otras cadenas las que han contribuido a financiarlas.
Así películas como Alatristre ya fueron noticia muchos meses antes de su estreno en Tele 5, porque esa cadena televisiva la había financiado, al igual que sucede con otras películas cuando TVE-1 anda detrás. No es serio, pero luego se les llenará la boca, hablando de rigor, de objetividad, de servicio público y demás pamplinas. Sólo se miran el ombligo, lo demás queda fuera, y como no atienda a sus fines (particulares y económicos) deja de ser noticia.
Poesías05 Apr 2008 04:20 pm
cosecha poética
Es complicado hacerse una idea sobre la obra de un poeta leyendo un sólo poema, pero a fin de no buscarme lios con la SGAE reproduciré algunos poemas que me gusten de libros que estoy leyendo, y así de paso le daré publicidad, insignificante dada la repercusión de esta blog, pero publicidad al fin y al cabo y si alguno tras leer el poema decide comprar el libro o pillarlo en la biblioteca habremos puesto un granito de arena en la difusión de la cultura.
EL POEMA QUE DA UN PUENTE
Esa sombra que espera ser barrida
por la piedad de una palabra limpia
de su barro y su humo.
Ese verso cuyo ritmo de sangre
crea un recuerdo de páginas de bosques
con árboles sagrados.
Ese mensaje, ese mensaje cierto
que atraviesa un cristal y no lo rompe,
esa voz que te llama.
Esa sílaba cuyos ecos acuden
como campana sumergida en agua
que vibra y reverbera.
Esa revelación de una mirada,
esa huella capaz de alumbramientos
de emociones primeras.
Esa fragilidad de una metáfora,
ese relámpago que ha visitado un viento
que hace que dos sean uno.
Ese poema donde no ha puesto casa
la muerte, donde el tiempo hace suya
la paz de un lago quieto.
De Pablo Guerrero de su libro Escrito en Piedra, Colección Visor de poesía nº655
Poesías04 Apr 2008 05:11 pm
Matador
Ahí os dejo una poesía dedicada al innombrable, escrita por el poeta Miguel García-Posada, de un personaje que aún hoy sigue en boca de muchos y en algunos casos con tal devoción y fervor que pone los pelos de punta.
Sueño del innombrable
La nada como todos. Pero en vida
fue fraudulento, poderoso rey:
suyo el sable, la daga de oro, el mando,
la cruelísima gracia del indulto
y las ejecuciones a la noche,
al alba, al mediodía, a cualquier hora
buena para matar. Pues que él mató
y mató mucho, y sin pudor firmaba
las sentencias tomando chocolate
y las clasificaba en «vil garrote
o paredón». Odió a muchos y a muchos
aborreció. Mató y encarceló
y desterró y torturó a demasiados,
y acabó con pasados y futuros;
el sufrimiento ajeno no era nada
para su alma crecida en la milicia
de la fuerza brutal y patriótica.
Ahora su osamenta besa el suelo
bajo lápida espesa, a buen resguardo,
para el orgullo de sus defensores
y la paz de sus ofendidos.
Injusto el universo, injusta nuestra vida:
matadores y matados al mismo
precio, ya hermanos ambos
en la nada, colegas del vacío.
Y ya no poseemos ni el consuelo
del infierno piadoso, que era el preciso ámbito
para el monstruo que aquí conserva sus residuos.
Mas si por una vez
nos asalta el propósito
de rescatar sus restos de las sombras,
desenterrarlos y espolvorearlos
y a un basural llevarlos, al impío
lugar donde las ratas los devoren,
aprovechen tranquilas sus sustancias
y generen con ansias recrecidas
vastagos con la savia del maldito,
rechacemos de plano designio tan atroz,
propio de su linaje, pero impropio del nuestro.
(Su linaje de inquisidores santos.)
Hemos de conformarnos, y ya es mucho,
con saberlo difunto y despreciable,
indigno de llamarse ciudadano o patriota,
digno tan solo de nuestra abyección
y aun más: del absoluto olvido, nuestro olvido.
Nunca digáis su nombre,
volveos sordos, mudos,
fingid que carecéis de lengua;
arrancad sus vestigios, todos,
caballo o calle o parque público,
escuela, fuente, plaza,
hospital o remoto lugar del territorio.
Borradlo de los libros de historia y los anales.
Haceos a la idea de que nunca existió.
No le deis vida en el hogar
caliente del recuerdo.
Que muera de una vez y para siempre.
Que sea un hueco, un signo en blanco,
y su muerte será nuestra victoria.
Miguel García Posada de su libro Días Precarios (Colección Visor de Poesía)
Relatos and Humor04 Apr 2008 02:57 pm
Revolcón rock
Hacía un calor de mil demonios sobre la campa desierta y todavía faltaba un rato antes de que el sol fuera borrado del firmamento. Sonó entonces sobre el escenario una batería, a la que se sumó el bajo y las guitarras eléctricas. Poco después el cantante con una capa púrpura por si había que salir volando, un gorro mexicano y el rostro pintado de blanco como una geisha, comenzó a cantar provocando el delirio. El humo de los porros creaba una bruma artificial, nubes embriagadoras, que velaban los movimientos del cantante, que en el suelo asemejaba una culebra, la cual giraba sobre sí mismo y se enroscaba, lo cual en la distancia podía entenderse como una autofelación o una invitación a su ejercicio. Sonaban las palmas y los gritos y las gargantas del público ayudaban y a menudo reemplazaban a la del cantante, que dejaba hacer, gozoso, al comprobar como sus canciones ya eran himnos generacionales que los allí congregados se sabían a pies juntillas, hasta el último gemido y requiebro de su voz arcillosa.
Cayeron bragas sobre el escenario, que el cantante olisqueó y luego hizo como si escupiera, como si se hubiera tragado media docena de pelos, lo cual encendió al público aún más, luego se las puso en la cadera y giró sobre ellas, dando pasos de baile sobre el escenario mientras cantaba el clásico “Putitas para el amor”
“…siempre fuiste una putón, putón verbenero arrabalero, pero se me acabó el dinero y se me acabó el amor y lo que es peor el ron, así que adiós”…
cayeron también plátanos que impactaron sobre el cuerpo del cantante, que los cogió y peló con cuidado, como si fuera fruta madura cuando de hecho era un arma arrojadiza. Ayudó luego a una chica a subir con él al escenario y se tumbó en el suelo y la chica se puso a horcajadas sobre él mientras le pelaba el plátano y le arrancaba la braga a mordiscos y cubiertos por la capa la gente cantaba el estribillo de otro temazo “cuervo negro”..
“cuervo negro, bicho, déjame en paz, o te arrancaré las plumas y los ojos y tu sangre y me haré un gazpacho…”
Se levantó entonces un aire fresco que hizo encogerse a la concurrencia, frotarse las palmas y luego arrejuntarse los unos contra los otros, buscando algo de calor y todos juntos cantaron “El blues del chupapollas”, con los móviles en lo alto echando fotos en todas las direcciones, creando un climax de procacidad desmedida que se desató cuando el cantante llegó al momento cumbre con el tema ”chupa como una mujer lo que nunca tendrás como el hombre” y las parejas entonces se acaramelaron, y los que estaban solos buscaron a alguien huérfano como ellos y se rebozaron en el suelo reseco, las manos se buscaron, en frenesí de cremalleras, en fricciones de minifaldas, en bocas anhelantes, en cuerpos en pos de un deseo vertical, y el cantante que se dio cuenta del asunto, ante un público entregado al deseo, quiso añadir más leña al fuego y se derramó con un tema que fue un exitazo en el 69 “Los orificios del amor” y al tiempo que explicaba en su canción la funcionalidad de cada uno de ellos, el público que se la sabía de memoria se iba anticipando a la letra, y cuando llegaba el momento aquel bacanal era una masa informe de piel desnuda, reseca y resoplante, una bestia agonizante de placer, saciando un deseo atávico, entregado al delirio de la carne, a la impureza del desatino, llenando la campa de polvos, en una orgía que luego algunos vieron en sus casitas en internet, en lo que se conocería luego, como el “Revolcón Rock” que dado su habida repercusión social, solo tuvo una edición, pero donde sus asistentes confesaron haber vivido una experiencia incomparable, única e irrepetible.
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