April 2008


Poesías09 Apr 2008 03:32 pm

este dolor me clava
alzado al cielo sobre un sólo pie,
congestiona mis sentidos
sin aire, agua, luz y tierra,
azuza el malestar
un sentir monotemático,
desbroza la alegría
cortafuegos en el alma,
poda la ilusión
renacer sobre el mismo dolor,
descarrilan las manos
fragor de cuerpos aceitados,
naufragan los afanes
buzo de mundos perdidos,
eclipsa tus miradas
mirando al sol a cara descubierta,
edifica sobre el cieno
palabras como arenas movedizas,
alimenta el delirio
obesidad mórbida en el cerebro,
contamina el espacio
una olla a presión en el desierto,
este dolor me clava a la cruz
y duele tanto
como un poema de sangre.

Relatos09 Apr 2008 11:17 am

No ganaba mil euros al mes, sino muchos más gracias a las ventas de sus libros, sus charlas y conferencias, sus columnas en los periódicos y revistas, pero escribió un libro sobre los Mileuristas, que generó una segunda y última parte, La generación de las mil emociones y ella lo asumió como un libro de ficción, como quien escribe un libro de viajes con un mapamundi en el sobaco o habla del amor sin haberse enamorado. Ella nos iba a hablar con detalle de ese grupo de personas heterógeno unidos por un sueldo parejo, de como vivían con sus familias, de cómo vivían estos jóvenes el auge de lo gay, de la delgadez, de lo orgánico y lo ecológico y aspectos similares de transcedental importancia, y quizá ese distanciamiento, exento de pesadumbres, acaloramientos, reproches, estrecheces y cuentas infinitas, fuera la clave para alcanzar la verdad, para examinar el problema en toda su extensión y magnitud y por eso Manuel que tuvo la suerte de encontrarse un libro de la autora dejado por ésta junto a 39 ejemplares más en la línea 6 del metro, cuando se dirigía al trabajo, decidió que quería también su parte del pastel y escribiría entonces un ensayo sobre los maltratos, al que llamaría “Lista sangrienta: goteo sin final” , él, que lo único que aporreaba era el teclado de su ordenador cuando su jefe le apremiaba para cerrar el mes contable cada mes, él, que había recibido más cariño del que nunca podría dar, él, que sabía de maltratos lo mismo que las flores de desfiles, él que nada sabía de melocotones helados sino de subidones de speed.

Historia08 Apr 2008 04:28 pm

No viene mal a veces echar la vista atrás para confirmar que en algunas cosas hemos mejorado, las condiciones laborables de las maestras, por ejemplo. Hay pongo un contrato de 1923.

“SUCEDIÓ AYER”

CONTRATO DE MAESTRAS -1.923
Este es un acuerdo entre la señorita……. maestra, y el Consejo de Educación de la Escuela…,., por la cual la señorita…… acuerda impartir clases durante un periodo de ocho meses a partir del …. de septiembre de 1.923. El consejo de educación acuerda pagar a la serñorita…… la cantidad de de 75 pts mensuales.

1.-No casarse. Este contrato queda automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.
2.-No andar en compañía de hombres.
3.-Estar en su casa entre las 8:00 de la tarde y las 6.OO de la mañana, a menos que sea atender en función escolar.
4.-No pasearse por las hela-derías del centro de la ciudad.
5.-No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados.
6.-No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.
7.-No beber cerveza, vino ni whisky. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encuentra la maestra bebiendo cerveza, vino o whisky.
8.-No viajar en coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre.
9.-No vestir ropas de colores brillantes.
10.-No teñirse el pelo.
11.-Usar al menos dos enaguas.
12.-No usar vestidos que que den a más de cinco centímetros por encima de los tobillos.
13.-Mantener limpia el aula:
a)barrer el suelo al menos una vez al día.
b) fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua caliente.
c)limpiar la pizarra al menos una vez al día.
d)encender el fuego a las 7:00,
de modo que la habitación esté caliente a las 8:00, cuando lleguen los niños.
14.-No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.

Relatos07 Apr 2008 09:03 pm

Miraba los tejuelos de los libros deambulando entre las estanterías, de país en país, de estilo en estilo. Arribó a la sección de la literatura italiana y encontró un puñado de autores para él desconocidos, excepto Camilleri, Baricco y los clásicos. Cogió uno al azar de un tal Piglia, y leyó sobre su vida, y el escritor era argentino, el cual como muchos otros argentinos tenía apellido itálico, algo nada extraño si nos atenemos a los jugadores de fútbol argentinos que hay en nuestra liga Española. Se encaminó con el libro hacia el mostrador. Cuando le llegó su turno, le comentó a la funcionaria que ese libro de un tal Piglia estaba en la sección destinada a los escritores Italianos cuando ese señor lo único que tenía de tal, era el apellido. La funcionaria cogió el libro, miró al usuario, volvió de nuevo la mirada al libro y sentenció con los ojos como dos brasas que aún son capaces de dar un buen plato de chuletas al sarmiento:

- no siempre depende de eso.

El usuario cabeceó atónito ante una contestación que no se esperaba. Si le hubiera replicado que ella no tenía competencias sobre el asunto, que debía hacer un escrito dirigiéndolo a la sección correspondiente, o que no le viniese con chorradas con la mañana que llevaba, se hubiera conformado, replegado, asumiéndolo con naturalidad, y quiso entonces preguntar de qué dependía, porque sino dependía el emplazamiento de los libros en sus respectivas estanterías y países, de la nacionalidad del escritor, aquello sería un caos y tendría que echar mano del ordenador, lo cual detestaba, pero la funcionaria ya lo había despachado, había dejado el libro junto a los libros devueltos y bajando las escaleras se preguntó si había hecho lo correcto, si acaso le importaría a alguien el que Piglia hubiese sido sentenciado a un exilio administrativo por culpa de un error funcionarial.

Se tomó un café solo en la máquina de la planta baja y regresó. El subalterno ya había devuelto los libros a sus estanterías, a Piglia también. Lo liberó sin miramientos, cogiendo las nueve obras del autor, en tres veces, retornándolo a su hogar, un hogar incompleto, porque no había ninguna estantería dedicada a los escritores argentinos, pero los dejó en el vientre de una estantería donde se apilaban aquellos libros pertenecientes a la literatura en lengua castellana. La probabilidad de que alguien se percatase del cambio era un riesgo a asumir, pero cuando salió de la biblioteca, respiró aliviado, porque sabía que Piglia llegado el momento, se lo agradecería, aunque él no fuese “El último lector” ni tampoco el primero, porque de hecho no había leído nada suyo.

Poesías07 Apr 2008 09:02 pm

saben que el viento es su destino
su alma una mar deshilachada
vivir un eco de caracolas afónicas

saben de velas tan blancas como sueños
de anclas hozando la piel de arena
de noches corrompidas por el sol

saben que no hay quilla tan cortante
que divida en dos la mar
ni cautiverio que la muerte no clausure

saben de sombras de fanales
del vuelo de fanelas a la luz
de la vida, ahora que llueve y hace sol.

Poesías07 Apr 2008 08:10 pm

El Logroñes, José Luis Pérez Pastor en su poema Fin de carrera, del libro de Poemas Albada y Engranaje (editorial Celya) da su parecer sobre su nueva condición de filólogo.

FIN DE CARRERA

Y después de vencer como Rodrigo
mil resmas de papel (oh sacrosanto
espíritu del árbol) rompo y digo:
la universidad no era para tanto.

No se hizo aquella luz de Alejandría
que alumbraba la noche con su foco
en cuatro años (mejor: en cuatro días).
Soy filólogo y digo: sabe a poco.

Hay más por saber. Más. Sólo he aprendido
(la lengua, el hombre, el arte de palabras)
un vislumbre de todo lo que existe.

Ya filólogo, sigo muy perdido
la platónica senda de las cabras,
un poco más sabio, y también más triste

Devaneos07 Apr 2008 10:34 am

Vengo observando como la información cultural en los telediarios se suministra con cuentagotas. Si a los deportes (el fútbol) se le dedica más de quince minutos, la cultura queda reducido al comentario sobre el lanzamiento de algún disco, libro, premio literario de renombre, o fallecimiento de algún artista famoso. Siempre me preguntó qué criterios siguen los editores para dedicar el espacio de un telediario al lanzamiento de un disco de Bisbal y no a uno de Marea, o a un libro de Reverte o del mago Harry Potter y no de algún poeta como Joan Magarit. ¿Es casualidad o hay detrás unos interéses financiados por terceros para que ese lanzamiento, esa novedad y no otras, sean noticia?. Me temo mucho que sí.

Ahora tiene lugar el Festival de Málaga, y son muchas las películas españolas a concurso. En el tratamiento de dicho Festival en los telediarios, no encontrarán ni en TVE-1, Antena 3 o Tele 5, una información plena, sobre todas y cada una de las películas que se estrenan cada día de Festival, sino que cada cadena barre para casa, y así en el caso de que ese día alguna de las películas haya sido financiada con el dinero de la cadena se hablará de ella, si no no. Por eso ayer Antena 3, habló sólo de Fuera de Cata.

Es triste pero es así. Importa un pimiento informar, difundir la cultura, distribuir el conocimiento, lo que interesa es hablar de lo suyo, de lo que ellos han financiado, lo demás se obvia, máxime si son otras cadenas las que han contribuido a financiarlas.

Así películas como Alatristre ya fueron noticia muchos meses antes de su estreno en Tele 5, porque esa cadena televisiva la había financiado, al igual que sucede con otras películas cuando TVE-1 anda detrás. No es serio, pero luego se les llenará la boca, hablando de rigor, de objetividad, de servicio público y demás pamplinas. Sólo se miran el ombligo, lo demás queda fuera, y como no atienda a sus fines (particulares y económicos) deja de ser noticia.

Poesías05 Apr 2008 04:20 pm

Es complicado hacerse una idea sobre la obra de un poeta leyendo un sólo poema, pero a fin de no buscarme lios con la SGAE reproduciré algunos poemas que me gusten de libros que estoy leyendo, y así de paso le daré publicidad, insignificante dada la repercusión de esta blog, pero publicidad al fin y al cabo y si alguno tras leer el poema decide comprar el libro o pillarlo en la biblioteca habremos puesto un granito de arena en la difusión de la cultura.

EL POEMA QUE DA UN PUENTE

Esa sombra que espera ser barrida
por la piedad de una palabra limpia
de su barro y su humo.

Ese verso cuyo ritmo de sangre
crea un recuerdo de páginas de bosques
con árboles sagrados.

Ese mensaje, ese mensaje cierto
que atraviesa un cristal y no lo rompe,
esa voz que te llama.

Esa sílaba cuyos ecos acuden
como campana sumergida en agua
que vibra y reverbera.

Esa revelación de una mirada,
esa huella capaz de alumbramientos
de emociones primeras.

Esa fragilidad de una metáfora,
ese relámpago que ha visitado un viento
que hace que dos sean uno.

Ese poema donde no ha puesto casa
la muerte, donde el tiempo hace suya
la paz de un lago quieto.

De Pablo Guerrero de su libro Escrito en Piedra, Colección Visor de poesía nº655

Poesías04 Apr 2008 05:11 pm

Ahí os dejo una poesía dedicada al innombrable, escrita por el poeta Miguel García-Posada, de un personaje que aún hoy sigue en boca de muchos y en algunos casos con tal devoción y fervor que pone los pelos de punta.

Sueño del innombrable

La nada como todos. Pero en vida
fue fraudulento, poderoso rey:
suyo el sable, la daga de oro, el mando,
la cruelísima gracia del indulto
y las ejecuciones a la noche,
al alba, al mediodía, a cualquier hora
buena para matar. Pues que él mató
y mató mucho, y sin pudor firmaba
las sentencias tomando chocolate
y las clasificaba en «vil garrote
o paredón». Odió a muchos y a muchos
aborreció. Mató y encarceló
y desterró y torturó a demasiados,
y acabó con pasados y futuros;
el sufrimiento ajeno no era nada
para su alma crecida en la milicia
de la fuerza brutal y patriótica.

Ahora su osamenta besa el suelo
bajo lápida espesa, a buen resguardo,
para el orgullo de sus defensores
y la paz de sus ofendidos.
Injusto el universo, injusta nuestra vida:
matadores y matados al mismo
precio, ya hermanos ambos
en la nada, colegas del vacío.
Y ya no poseemos ni el consuelo
del infierno piadoso, que era el preciso ámbito
para el monstruo que aquí conserva sus residuos.

Mas si por una vez
nos asalta el propósito
de rescatar sus restos de las sombras,
desenterrarlos y espolvorearlos
y a un basural llevarlos, al impío
lugar donde las ratas los devoren,
aprovechen tranquilas sus sustancias
y generen con ansias recrecidas
vastagos con la savia del maldito,
rechacemos de plano designio tan atroz,
propio de su linaje, pero impropio del nuestro.
(Su linaje de inquisidores santos.)

Hemos de conformarnos, y ya es mucho,
con saberlo difunto y despreciable,
indigno de llamarse ciudadano o patriota,
digno tan solo de nuestra abyección
y aun más: del absoluto olvido, nuestro olvido.
Nunca digáis su nombre,
volveos sordos, mudos,
fingid que carecéis de lengua;
arrancad sus vestigios, todos,
caballo o calle o parque público,
escuela, fuente, plaza,
hospital o remoto lugar del territorio.
Borradlo de los libros de historia y los anales.

Haceos a la idea de que nunca existió.
No le deis vida en el hogar
caliente del recuerdo.
Que muera de una vez y para siempre.
Que sea un hueco, un signo en blanco,
y su muerte será nuestra victoria.

Miguel García Posada de su libro Días Precarios (Colección Visor de Poesía)

Relatos and Humor04 Apr 2008 02:57 pm

Hacía un calor de mil demonios sobre la campa desierta y todavía faltaba un rato antes de que el sol fuera borrado del firmamento. Sonó entonces sobre el escenario una batería, a la que se sumó el bajo y las guitarras eléctricas. Poco después el cantante con una capa púrpura por si había que salir volando, un gorro mexicano y el rostro pintado de blanco como una geisha, comenzó a cantar provocando el delirio. El humo de los porros creaba una bruma artificial, nubes embriagadoras, que velaban los movimientos del cantante, que en el suelo asemejaba una culebra, la cual giraba sobre sí mismo y se enroscaba, lo cual en la distancia podía entenderse como una autofelación o una invitación a su ejercicio. Sonaban las palmas y los gritos y las gargantas del público ayudaban y a menudo reemplazaban a la del cantante, que dejaba hacer, gozoso, al comprobar como sus canciones ya eran himnos generacionales que los allí congregados se sabían a pies juntillas, hasta el último gemido y requiebro de su voz arcillosa.

Cayeron bragas sobre el escenario, que el cantante olisqueó y luego hizo como si escupiera, como si se hubiera tragado media docena de pelos, lo cual encendió al público aún más, luego se las puso en la cadera y giró sobre ellas, dando pasos de baile sobre el escenario mientras cantaba el clásico “Putitas para el amor

“…siempre fuiste una putón, putón verbenero arrabalero, pero se me acabó el dinero y se me acabó el amor y lo que es peor el ron, así que adiós”…

cayeron también plátanos que impactaron sobre el cuerpo del cantante, que los cogió y peló con cuidado, como si fuera fruta madura cuando de hecho era un arma arrojadiza. Ayudó luego a una chica a subir con él al escenario y se tumbó en el suelo y la chica se puso a horcajadas sobre él mientras le pelaba el plátano y le arrancaba la braga a mordiscos y cubiertos por la capa la gente cantaba el estribillo de otro temazo “cuervo negro”..

“cuervo negro, bicho, déjame en paz, o te arrancaré las plumas y los ojos y tu sangre y me haré un gazpacho…”

Se levantó entonces un aire fresco que hizo encogerse a la concurrencia, frotarse las palmas y luego arrejuntarse los unos contra los otros, buscando algo de calor y todos juntos cantaron “El blues del chupapollas”, con los móviles en lo alto echando fotos en todas las direcciones, creando un climax de procacidad desmedida que se desató cuando el cantante llegó al momento cumbre con el tema ”chupa como una mujer lo que nunca tendrás como el hombre” y las parejas entonces se acaramelaron, y los que estaban solos buscaron a alguien huérfano como ellos y se rebozaron en el suelo reseco, las manos se buscaron, en frenesí de cremalleras, en fricciones de minifaldas, en bocas anhelantes, en cuerpos en pos de un deseo vertical, y el cantante que se dio cuenta del asunto, ante un público entregado al deseo, quiso añadir más leña al fuego y se derramó con un tema que fue un exitazo en el 69 “Los orificios del amor” y al tiempo que explicaba en su canción la funcionalidad de cada uno de ellos, el público que se la sabía de memoria se iba anticipando a la letra, y cuando llegaba el momento aquel bacanal era una masa informe de piel desnuda, reseca y resoplante, una bestia agonizante de placer, saciando un deseo atávico, entregado al delirio de la carne, a la impureza del desatino, llenando la campa de polvos, en una orgía que luego algunos vieron en sus casitas en internet, en lo que se conocería luego, como el “Revolcón Rock” que dado su habida repercusión social, solo tuvo una edición, pero donde sus asistentes confesaron haber vivido una experiencia incomparable, única e irrepetible.

Poesías04 Apr 2008 12:19 pm

Si el joven desconocido y el viejo conocido
Son las dos caras de una moneda de tiempo
De cariño y afecto acuñada

Si la nada regala a los muertos
Lo que roba a los vivos
En fardos de tiempo sedientos de fuego

Si donde habita el olvido
Ya no quedan camas libres
Sino mares de bruma buscando desagües

Entonces bebamos los ríos y mordámosle al tiempo
Que sangren las horas y secos los cauces
Nos den un respiro la muerte y su amante
Que firmen un pacto el sueño y Morfeo
Que bailen las rosas la danza del vientre
Que caigan del árbol pecados y frutos

Y juegue el cosmos con todos nosotros
Marionetas sin hilos
relojes sin cuerda ni arena
moldes vacíos de la más espesa nada.

Relatos04 Apr 2008 12:19 pm

Destrozada por la muerte de Coqui vagaba con los ojos acuosos por la casa. Fue al velatorio arrastrando los pies por la calles de Lorquí, al encuentro de cada esquina como si cada roce, por fricción, aliviase su pena y permaneció allí toda la tarde, recibiendo las muestras de afecto de todos aquellos que habían conocido a la dicharachera Coqui siempre alegre y juguetona, esa compañera fiel incapaz de dejar tirada a nadie. Por la noche, sin más que hacer que asumir los hechos consumados y dispuesta a acumular días y meses que cauterizarán las heridas del alma, recogió las cenizas de su perra en el tanatorio y las dejó en un bote de conserva junto a un retrato sobre el televisor, en el que aparecían las dos juntas, en una playa, una moviendo el rabo y la otra con una sonrisa propia de una niña ensimismada. Cada ladrido vertido en la calle era una remembranza de su Coqui y se durmió pensando si las perras irían al cielo y si en ese caso valdría la pena irse al más allá en su búsqueda o al más aquí al día siguiente, a la perrera municipal en busca de una sustituta, porque su casa devorada por un silencio sin eco, ni ladridos era como el primer fascículo de la muerte, buzoneado a su pesar, titulado Soledad.

Humor04 Apr 2008 08:03 am

Yo creo que la solución sería que los funcionarios de justicia cobrasen en toda España unos 2000 € al mes, así no habría huelgas y todos estarían contentos y felices y sería tal su gozo, que trabajarían como nunca antes, mucho más motivados y entonces la justicia sería más ágil y los expedientes se resolverían en un plazo más corto, y encontraríamos rostros en los mostradores de gente dispuesta a ayudarnos de buena gana, a darnos toda la información que precisamos con una sonrisa en sus rostros, orgullosos de hacer bien su trabajo, de ejecutar a la perfección la función pública que es su única misión.

En Logroño me cuentan que los funcionarios de justicia no tienen control horario, esto es, que no fichan como sí hacen los funcionarios que trabajan para la Comunidad Autónoma, y que eso hace que lleven y traigan los niños al colegio, hagan la compra en la Plaza o en las tiendas de los alrededores, tomen cafés varios en las cafeterías, todo ello en su horario efectivo de trabajo sin tener que rendir cuentas a nadie, convertido aquello en un tócame roque. Espero que alguien que curre en Justicia en Logroño me confirme este extremo.

Yo creo que el Estado a la hora de negociar, dado que todos quieren tener los mismos derechos (¿o sólos los económicos?) sin importar el lugar de residencia, las obligaciones debieran ser iguales para todos. Para ello sería interesante que el Gobierno supiera como se funciona en todo el país y si hay comunidades en las que es necesario fichar, a fin de saber si el trabajador ha ido ese día a trabajar, o se ha dejado caer sólo un par de horas por el juzgado, esas medidas de control y fiscalizadoras se aplicaran de modo inmediato en todas las Comunidades, descentralizadas o no. Así si todos quieren ganar lo mismo todos tendrán que trabajar lo mismo (mucho o poco) pero lo mismo.

¿sabes cómo va a acabar todo esto, no?.

El Estado bajándose los pantalones. !Qué más da!, al final todo sale de las arcas públicas.

Relatos03 Apr 2008 03:30 pm

Él lo entiende todo a la primera, algo nada extraño si las conversaciones tratan de chismorreos, pero su compañera de trabajo le explica las mismas cosas cuatro o cinco veces, sin modificar ni un ápice su exposición, introduciendo continuamente ese “escuuuucha” que a él le sabe a rayos. Se lo dijo la primera vez, que ella le contó todo sobre los amores de Pacorrón. Pero ella siguió erre que erre, y él la mira entre el enfado y la condescendencia porque no sabe si le repite las cosas tantas veces porque ella es así o porque cree que él es corto de entendederas de ahí que ella deba emplearse a fondo. Desgraciadamente para él cuando debe solucionarle alguna duda informática a su compañera, no bastan las palabras, porque ella lo quiere todo por escrito, porque los informáticos son unos pesados, que se explican fatal de mal.

Poesías03 Apr 2008 03:29 pm

Algunos se alimentan de palabras
Sacian su sed y su hambre con ellas
Apenas ocupan espacio
Y son maleables como la arcilla
Están en boca de todos
Y algunos hilanderos llamados poetas
Tejen y destejen la historia una y otra vez
Escriben libros y poemas
Que algunos memorizan y recitan
Y algunas palabras calman
Y embalsaman el espíritu
Y aderezan la alegría
Y definen la nada
o lo explican todo
Y a veces se desmadran
Y generan caos y algarabía
pero el silencio las devora y las escupe
Y otros más jóvenes
E igual de gozosos
van cogiendo esas palabras
Que otros sabios no quisieron
Para seguir hablando y escribiendo.

Poesías03 Apr 2008 03:29 pm

Me desplacé casilla a casilla
luego haciendo eles relinchando
derroté a los peones como prueba a superar
y esquivé las flechas desde las torres celestiales

eras tú reina blanca y negra, reina al fin y al cabo
tu vestido de noche me puso en jaque
y el alcohol me ayudó a enrocarme
roque, sucio, roto y descosido

pedí clemencia con la cerviz reluciente
pero el veneno ya había sido inoculado
y buscando tus ojos hallé fuego
y buscando el fuego me hallé dentro
y una vez dentro tiré la toalla
y te oí decir jaque mato.

Relatos03 Apr 2008 03:28 pm

Le quedaban pocos metros para llegar a su hogar cuando vio en la calle a una niña mirando en todas las direcciones con gesto contrariado. La calle estaba en obras y las zanjas y las vallas amarillas estaban dispuestas a lo largo de la acera. Examinó los pies de la niña, y vio que ésta estaba situada sobre la acera en una baldosa roja con ornamentos florales que asemejaban una hoja de vid. Algo había que le impedía continuar. No vio ninguna herida o lesión aparente que imposibilitasen a la niña seguir su camino, ni ningún familiar cerca, así que pensó que debía tratarse de otra cosa, algo más propio del mundo infantil, dotado de un corpus normativo que los adultos ignoran.

Lo comprendió enseguida, no hacía mucho que él también había sido expulsado de la república de la infancia y campeaba ahora por los cascos rotos y estridencias de la adolescencia. Se agachó entonces hasta situarse su cabeza a la altura de la de la niña y golpeó su hombro derecho con los dedos de la mano izquierda al tiempo que le hacía una inclinación con la cabeza como si estuviera pescando y el hilo fuera su cuello. A la niña, recelosa, le pudo más el amor propio que la desconfianza y subió a las espaldas del chico. Atravesaron la zanja, sortearon dos vallas y pasaron de largo las baldosas blancas. Entonces la niña apretó el hombro del joven que se agachó desalojando la carga. La niña se lo agradeció sonriendo en un lengua que desconocía y la vio marchar delante de él a la pata coja, sobre las baldosas rojas, hasta llegar a su portal y desaparecer.

Miró entonces a ambos lados de la calle desierta e hizo un amago que rectificó a tiempo, pues llevaba meses con molestias en su pierna derecha y su miedo venció al amor propio y caminó hasta el portal e introdujo las llaves en el bombín con la sombra de la derrota tiznando su ánimo.

Poesías03 Apr 2008 12:33 pm

Auscultas los contornos de la nada
con manos de céfiro y uñas rotas
manos de seda, mil gusanos
beben de tu sangre derramada
de tu flujo de miel y jaleados
palpan la materia obcecados
oquedades de una reina sin corona
asume una mentira un imposible
un traspié un rasguño
un comezón un largo ayuno
mil abejas te secundan
y te ofertan un mar dorado en que anegarte.

Libros and Crítica02 Apr 2008 04:12 pm

El apicultor de Maxence FerminePara no ser un autor excepcional este es el tercer libro que leo de Maxence Fermine, después de Nieve y El Violín Negro. En esta historia, titulada El apicultor, ambientada de nuevo en siglos anteriores, el XIX en este caso, no hay haikus, ni operas magistrales, ni violines, pero Maxime sigue el mismo esquema narrativo que en sus anteriores trabajos. Hay de nuevo pocos personajes, que se pueden contar con los dedos de la mano y escasos diálogos que se ventilan con frases lapidarias tales como “nunca es demasiado tarde para nada”.

Aurélien se pone en marcha una aventura épica, donde de nuevo el personaje principal debe asentar su genialidad, su ánimo de trascendencia llevando a cabo una tarea singular. Si en Nieve era la poesía y en el Violín negro la música ahora Aurélien descubre su pasión por las abejas (capaces estas de crear la ópera de la abejas) y por su oro líquido. (more…)

Poesías02 Apr 2008 12:10 am

De tu cabello carbón a un niño malo
De tus ojos mares hirvientes desollantes
De tu boca besos de tornillo inoxidable
De tus fosas nasales no más fosas ni aspiraciones
De tu frente un minarete donde orarte
De tus manos caricias sin principio ni final
De tus falanges ejércitos en son de paz sobre mi piel
De tus dientes cascanueces de la dicha
De tus pechos goce y recreo respingón
De tus brazos los confines y los istmos
De tu vientre mi responso diario con oleaje
De tu pubis bosque encantado y como tal yo
De tus piernas el nido donde sueño y me evaporo
De tus pies los kilómetros que nos aguardan
De tu cuerpo fundido con el mío un sólo ser.

Relatos01 Apr 2008 09:12 pm

Creía que si tenía un sueño que cumplir su vida valdría algo. No sabía cuánto, pero intuía que algo más que esa sensación de vacío que lo hacía levitar desde que se había jubilado. Probó con la música, con la literatura, con las partidas de cartas e incluso con los bailes de salón. Se inscribió en todos los cursos que ofrecía el ayuntamiento para los de su condición y de su rendimiento a pesar de ser óptimo, no derivó ninguna satisfacción más allá del trabajo bien hecho y las felicitaciones de sus profesores.

Un día perdido en la sierra, en una excursión de fin de semana, mientras contemplaba el cielo azul, sin impurezas, contempló obnubilado un olivo. Se acercó a él con cautela, como si alguien lo estuviera observando. Con pasos cortos llegó hasta la corteza del árbol y pegando la oreja entendió su soledad, su gritar silencioso, su firmeza arrebujada. Supo que lo amaba, y el olivo a pesar de su timidez acusó la caricia con un agitar tremolante de sus ramas. Cayeron al suelo algunas olivas, que llevó a su boca lentamente, como si la ofrenda carnal no requiriese más apremio que la sensación de placidez que le embargaba. El zumo de las olivas se desparramó por sus labios, una agua dorada y alimenticia cuyo amargor le hizo ensalivar más de la cuenta. Comprendió que era su alma gemela, su trasunto vegetal y sin demora buscó alguna caseta, desandando el camino que le había llevado al olivar. El sol de justicia le hacía abrazar las escasas sombras que dejaban los árboles. Finalmente llegó a un cortijo donde un señor menguado le miraba desde el umbral. El extraño quiso saber de quién eran esos olivos y obtuvo una respuesta inmediata y monosilábica. Míos, replicó el hombre. La oferta del extranjero a todas luces desmedida, era propia de una furor capitalino, habitual en esos señoritos de ciudad que se creían capaces de comprarlo todo, pero el lugareño, no tenía prisa, sabedor de que la muerte rondaba cerca, así que lo invitó a echar unos tragos del botijo, a tomar asiento en una mecedora e incluso a pasar unos días con él. El extraño dio por buenas las explicaciones del viejo y su interés por tenerlo allí confinado el tiempo necesario para saber si sería capaz de superar la prueba. Durante tres meses el extraño acompañó al viejo al campo, le ayudó en las labores agrícolas y dio testimonio de su pulcritud en sus acciones del perfeccionamiento en cada una de sus tareas, revestidas de un esmero y devoción que el viejo no había conocido nunca antes en su años en el campo.

Una noche después de cenar, mientras la noche devoraba las últimas luces, el viejo dijo haber tomado una decisión. Aceptaba la oferta pero se reservaba el derecho a pasar cuando quisiera a ver sus dominios así como a retirar 30 litros de aceite al año. El extraño asintió y lloró como nunca antes había llorado o quizá sí lo hubiera hecho antes, pero nunca por esas razones. Sintió que la felicidad le embargaba y que si no lloraba se ahogaría, así que lloró sin miedo, sin contemplaciones, sin remordimientos, lloró y lloró durante toda la noche y a la mañana siguiente encontró al viejo tieso sobre la cama. Bajo el jergón asomaba un papel. El extraño leyó con los ojos empañados una caligrafía embriagada como helechos borrachos

“te esperé durante media vida y finalmente apareciste. Ahora puedo dormir en paz”.

Enterró al viejo en un promontorio detrás de la caseta, con dos ramas de olivo improvisó una cruz y se encaminó al olivar con una sensación en el estómago que le empañó los ojos de nuevo.

Poesías01 Apr 2008 01:58 pm

Es tu risa un tsunami que barre mis defensas
un virus contagioso que me mata y resucita
y me lanza al otro lado de mi ser
y el hilo del que pendo es una soga
y el suelo una interrogante polvorienta
y el folio en blanco la única salida

te ahoga la risa
y en tu rescate me sumerjo
y me aparta tu cola de sirena
dormidera de cantos abisales

y torno en el colchón
y rozo un universo resoplante
y toco el techo con los pies
y en tu pecho erijo cruces con astillas.

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