Se ofrece sexo por amor.
Se ofrece sexo por amor.
Cage acertaba.
Perdemos el tiempo
tratando de ahorrarlo
El tiempo es oro
y las horas pesan como lingotes
El día que perdió la confianza en los (super)mercados
la cajera lo dejó.
Las gaviotas no dejaban ver el cielo.
Preguntó a sus amigos a quien iban a votar. Ni puta idea le contestaron. Son todos la misma mierda, una panda de chupópteros. Ya, dijo encogiéndose de hombros. Pero el 20N allí estaba él, por vez primera frente a la urna, metiendo el sobre en la rendija. Votó, le dijo un señor de bigote, tras devolverle el DNI. Le hizo gracia. Se sentía agusto. Le gustaba ir contracorriente.
Aquí
tumbado en el sofá con el portatil entre las piernas
alzo la vista y veo recortarse una nube
que blanquea el cielo azul
pienso en lo estático que es el universo
en su mansa quietud
pero mi corazón no deja de latir
apresurado -sangre al galope-
oyó la palabra rescate
y pensó en el Coronel Truman.