70.000 muertos en Iraq, la arbitrariedad política no tiene límite
Dice el refrán, que muerto el perro se acabó la rabia. Pues bien, en este caso muerto el perro, es decir, Sadam Hussein, dictador y asesino múltiple, para más señas, murió ahorcado y la rabia no se acabó, sino que devino en una peste nauseabunda, una cólera multiplicada por todos los rincones, que ha provocado más de setenta mil muertos tras la invasión de Irak por las tropas americanas y el derrocamiento de Sadam Hussein, entonces en el poder.
Hoy Iraq vive una guerra civil, salir a la calle supone en muchos casos un camino sin retorno, y las calles son hipermercados de odio que no cierran durante las veinticuatro horas del día, 365 días al año. Vendrá más muertes, civiles en su mayoría, y las opciones para acabar con la tragedia son mínimas. La espiral de violencia ha degenerado en un torbellino que arrasa todo cuanto encuentra a su caso, convertido en una trituradora de carne. Si algún día cesa la violencia, cosa que dudo, el escenario que se planteará no podrá ser más atroz. Todos saben quienes son los asesinos y una vez lograda la paz, estarán codo con codo, víctimas y verdugos, a no ser que un bando logre erradicar totalmente al otro, algo improbable. Mientras, la guerra de Iraq forma ya parte de nuestros telediarios, todos los días, durante cuatro años vemos coches ardiendo y carne quemada. Ya no hace mella en el espectador lo que vemos. Cuatro años viendo morir gente nos han inmunizado e Iraq parece ya muy lejano. Los dejaremos que se maten entre ellos y los Estados Unidos finalmente cederán y harán volver a sus soldados cuando se den cuenta de que la vida en ese infierno no vale nada.
March 22nd, 2007 at 8:15 pm
O sea, hasta que al desgraciado de Bush se le de la gana, le recorten el dinero o se le insubordinen (algo casi imposible) los soldaditos de plomo, lo que ocurra primero, ¿los iraquíes tendrán que seguir aguantando ese infierno impuesto por el país más belicista e hipócrita del mundo? Menuda esperanza.
PS Tu blog está muy bueno