Tengo por costumbre leer libros de modo consecutivo de un autor si su lectura me agrada (el record lo tiene Tom Sharpe, comencé con Wilt y me leí una docena de sus libros en verano), así que tras finalizar Paradoja del interventor, que me encantó, cogí este titulado Amad a la dama del escritor extremeño Gonzalo Hidalgo Bayal. Es una reformulación de El celoso extremeño de Cervantes. El libro tiene 128 páginas y el autor da muestra de nuevo de su capacidad para entretener al tanto que oficia una prosa rica y envolvente, con la descripción de los personajes, que a la sazón son Carrizales y su joven esposa Leonor.

Él ha hecho las américas y decide volver a Murania, la tierra de sus antepasados, a pasar solazadamente los años que le restan. El amor brota en su corazón cuando detrás de un puesto de frutas conoce a la joven Leonor. A pesar de la diferencia de edad, el triplica la edad de la moza, la posición adinerada de éste, propicia el encuentro y el enlace matrimonial. El desfase en muchos aspectos propia los celos, la traición y la infidelidad. Como la experiencia es un grado, Carrizales sabrá sacar provecho de los devaneos sexuales de su mujer, a fin de exprimir su carnalidad al máximo como expiación de sus pecados.

El autor en alguna ocasión se le va la mano, como aquí…..”a caer de nuevo en lánguidas hidromurias, en taciturnos ambonios y en prolongados espásmulos anémicos”….(página 128), pero afortunadamente su estilo sigue otros derroteros que ofrecen una lectura gozosa. Los personajes que aparecen en la novela de Cervantes; Loayasa, Carrizales, Leonora, Luis, Guiomar están aquí presentes con alguna variante en cuanto a su cometido, adaptado a los nuevos tiempos.

Por cierto si voy a Venecia no dejará visitar el Palacio Contarini del Bóvolo que aparece varias veces en la obfa

Como curiosidad decir que el título de la novela “amad a la dama” es lo que se conoce como palíndromo, esto es frases que tienen la misma lectura de izquierda a derecha que de derecha a izquierda.