No quiero un amor desnatado
un amor renqueante, anoréxico
un amor estéril, famélico, huesudo
quiero un amor adiposo, graso
voluptuoso y carnal
no quiero desfiles de huesos andando
de rostros quijotescos
de perfiles invisibles
de niñas que el viento se lleva
de físicos inverosímiles
que lejos de excitar la pupila
producen grima y desconsuelo