Poesías08 Aug 2008 08:32 pm
Pensó que la clave de su relación estaba en el cambio. Así que cedió y poco a poco casi sin quererlo se avino a sus pretensiones, se plegó a sus deseos, reformó su carácter, pulió sus maneras, venció sus miedos, alumbró las partes más recónditas de su personalidad, bailó al son de sus reproches y pasados seis meses, cuando ella lo tenía bajo control, hecho a su imagen y semejanza, fue entonces cuando lo mandó a paseo. Lo detestaba tanto a él, como se detestaba a sí misma.
September 3rd, 2008 at 1:20 am
Sublime y patético.
Cualquier parecido con la ficción es pura realidad.
Un (b)eso!
September 4th, 2008 at 9:33 pm
Gracias Ego…el amor es patético por definición y excelso por interpretación…o viciversa…