En el año 2006 de nuestra era no conocía internet, no había chateado nunca, ni sabía que uso dar a una webcam. Sonaban sus dedos raros al presionar las teclas y miraba por debajo del portátil buscando el cable. A su lado un gurú informático le hablabla de la web 3.0, de las infinitas posibilidades que se abrirían a su alrededor, del mundo globalizado, de los nuevos lenguajes que surgen a cada momento. Él miraba al gurú, y también por la ventana, donde la mar encrispada vomitaba olas espumosas y salvajes. Te cambiará la vida, ya lo verás, esto marcará un antes y un después en tu vida, porque hoy es un hecho evidente que no se puede vivir sin internet.
Cerro los ojos, al abrirlos el gurú había desaparecido de la habitación, así que abrió la ventana, cruzó la calle y fue a darse un baño, pues tenía la cabeza saturada de bytes y quería sacuderse el internet del cuerpo.