Poesías


Poesías08 Aug 2008 08:19 pm

cayó el muro y recogieron los cascotes
cruzaron la alambrada de espino
y bailaron al son de los disparos
banderas y uniformes fueron su abrigo
borrada la inocencia
amartillada la sonrisa
el único crimen fue vivir
sus existencias infinitesimales
una fracción de segundo
en la vida de un planeta moribundo

Poesías12 Jun 2008 03:24 pm

domesticó la soledad
y ahora es su animal de compañía

Poesías18 Apr 2008 01:03 pm

una miscelánea de esperanzas resfriadas
una mescolanza de palabras desnortadas
un galimatías de versos libertarios
una ensalada de corazones azogados
una combinación de sueños febriles
una amalgama de espejismos opacos
un revoltijo de carne desahuciada
una morralla de ideas apolilladas
una miríada de sueños rabicortos
un fárrago de cometas aventadas
una panoplia de armas oxidadas
un potaje de almas sin pábulo
una almadía alejando el dolor

Poesías17 Apr 2008 12:36 pm

Taja el alfanje de Lorenzo
el exangüe manto negro
al alba vehementes remanentes
nutren buzoneras
oquedades palpitantes
sedientas

manchas borrosas vomitan ruido y saliva
la razón juez de la moral sobreseída
ya devenida el alma en río incandescente
de nívea lava
cautiva entre paredes de latex

flujo vital tras la celosía plástica
raudo al retrete rauda de simiente
camposanto del deseo
en vía muerta.

Poesías14 Apr 2008 02:50 pm

Fluye el amor lúbrico en la sinergia de los cuerpos
Las manos ávidas reclaman su brillante botín
Las promesas se enhebran en los labios
Tesoreros de besos salados de sudor

Encadenados, fundición de fuego
Y sangre, buscando la inmortalidad
La significación post orgásmica

Colmados y vacíos
La carne replegada, desnudos
Son pétalos secos de un cuaderno

Afrentan el vértigo vertical
Ponderan el volumen del silencio
Apuran el mal trago de la despedida.

Poesías12 Apr 2008 09:55 pm

Me sonrojo a tu antojo
en tus manos soy grijo
nada más que un perojo
tus ojos un rastrojo
un reflujo un acertijo
asumo el mal de ojo
la duda del reflejo
el cruel despellejo
la pulsión del embrujo
la apuesta al rojo
asumo la suerte negra del vencejo

Poesías12 Apr 2008 08:09 pm

Le toca el turno a Ángel González que nos dejó hace unos meses, dejándonos un buen legado de poemas inolvidables. Ahí va uno.

CANCIÓN, GLOSA Y CUESTIONES

ESE lugar que tienes,
cielito lindo,
entre las piernas,
ese lugar tan íntimo
y querido,
es un lugar común.

Por lo citado y por lo concurrido.

Al fin, nada me importa:
me gusta en cualquier caso.

Pero hay algo que intriga.
¿Cómo
solar tan diminuto
puede ser compartido
por una población tan numerosa?

¿Qué estatutos regulan el prodigio?

Ángel González de su libro La música y yo Colección Visor de poesía nº485

Poesías11 Apr 2008 10:31 pm

La mayoría de los poemas no me dicen nada
ni palabras mayúsculas
ni palabras minúsculas
ni polifonías enfermizas
aún menos cacofonías
mis palabras tampoco me hablan
juntas son sólo regueros de tinta seca
pego entonces la oreja al papel
al monitor
y sólo oigo el zumbido del portátil.

Poesías11 Apr 2008 08:34 pm

Le dijo te quiero
y recibió un puñetazo
Le dijo te quiero
y recibió una patada
Le dijo te quiero
y la lanzó por el balcón
Le dijo te quiero
y le dio un martillazo
Le dijo te quiero
y la roció con ácido
Le dijo te quiero
y la prendió fuego
Le dijo te quiero
y la decapito
Le dijo te quiero
y la descuartizó
Le dijo te dejo
pero ya estaba muerta.

Poesías09 Apr 2008 03:32 pm

este dolor me clava
alzado al cielo sobre un sólo pie,
congestiona mis sentidos
sin aire, agua, luz y tierra,
azuza el malestar
un sentir monotemático,
desbroza la alegría
cortafuegos en el alma,
poda la ilusión
renacer sobre el mismo dolor,
descarrilan las manos
fragor de cuerpos aceitados,
naufragan los afanes
buzo de mundos perdidos,
eclipsa tus miradas
mirando al sol a cara descubierta,
edifica sobre el cieno
palabras como arenas movedizas,
alimenta el delirio
obesidad mórbida en el cerebro,
contamina el espacio
una olla a presión en el desierto,
este dolor me clava a la cruz
y duele tanto
como un poema de sangre.

Poesías07 Apr 2008 09:02 pm

saben que el viento es su destino
su alma una mar deshilachada
vivir un eco de caracolas afónicas

saben de velas tan blancas como sueños
de anclas hozando la piel de arena
de noches corrompidas por el sol

saben que no hay quilla tan cortante
que divida en dos la mar
ni cautiverio que la muerte no clausure

saben de sombras de fanales
del vuelo de fanelas a la luz
de la vida, ahora que llueve y hace sol.

Poesías07 Apr 2008 08:10 pm

El Logroñes, José Luis Pérez Pastor en su poema Fin de carrera, del libro de Poemas Albada y Engranaje (editorial Celya) da su parecer sobre su nueva condición de filólogo.

FIN DE CARRERA

Y después de vencer como Rodrigo
mil resmas de papel (oh sacrosanto
espíritu del árbol) rompo y digo:
la universidad no era para tanto.

No se hizo aquella luz de Alejandría
que alumbraba la noche con su foco
en cuatro años (mejor: en cuatro días).
Soy filólogo y digo: sabe a poco.

Hay más por saber. Más. Sólo he aprendido
(la lengua, el hombre, el arte de palabras)
un vislumbre de todo lo que existe.

Ya filólogo, sigo muy perdido
la platónica senda de las cabras,
un poco más sabio, y también más triste

Poesías05 Apr 2008 04:20 pm

Es complicado hacerse una idea sobre la obra de un poeta leyendo un sólo poema, pero a fin de no buscarme lios con la SGAE reproduciré algunos poemas que me gusten de libros que estoy leyendo, y así de paso le daré publicidad, insignificante dada la repercusión de esta blog, pero publicidad al fin y al cabo y si alguno tras leer el poema decide comprar el libro o pillarlo en la biblioteca habremos puesto un granito de arena en la difusión de la cultura.

EL POEMA QUE DA UN PUENTE

Esa sombra que espera ser barrida
por la piedad de una palabra limpia
de su barro y su humo.

Ese verso cuyo ritmo de sangre
crea un recuerdo de páginas de bosques
con árboles sagrados.

Ese mensaje, ese mensaje cierto
que atraviesa un cristal y no lo rompe,
esa voz que te llama.

Esa sílaba cuyos ecos acuden
como campana sumergida en agua
que vibra y reverbera.

Esa revelación de una mirada,
esa huella capaz de alumbramientos
de emociones primeras.

Esa fragilidad de una metáfora,
ese relámpago que ha visitado un viento
que hace que dos sean uno.

Ese poema donde no ha puesto casa
la muerte, donde el tiempo hace suya
la paz de un lago quieto.

De Pablo Guerrero de su libro Escrito en Piedra, Colección Visor de poesía nº655

Poesías04 Apr 2008 05:11 pm

Ahí os dejo una poesía dedicada al innombrable, escrita por el poeta Miguel García-Posada, de un personaje que aún hoy sigue en boca de muchos y en algunos casos con tal devoción y fervor que pone los pelos de punta.

Sueño del innombrable

La nada como todos. Pero en vida
fue fraudulento, poderoso rey:
suyo el sable, la daga de oro, el mando,
la cruelísima gracia del indulto
y las ejecuciones a la noche,
al alba, al mediodía, a cualquier hora
buena para matar. Pues que él mató
y mató mucho, y sin pudor firmaba
las sentencias tomando chocolate
y las clasificaba en «vil garrote
o paredón». Odió a muchos y a muchos
aborreció. Mató y encarceló
y desterró y torturó a demasiados,
y acabó con pasados y futuros;
el sufrimiento ajeno no era nada
para su alma crecida en la milicia
de la fuerza brutal y patriótica.

Ahora su osamenta besa el suelo
bajo lápida espesa, a buen resguardo,
para el orgullo de sus defensores
y la paz de sus ofendidos.
Injusto el universo, injusta nuestra vida:
matadores y matados al mismo
precio, ya hermanos ambos
en la nada, colegas del vacío.
Y ya no poseemos ni el consuelo
del infierno piadoso, que era el preciso ámbito
para el monstruo que aquí conserva sus residuos.

Mas si por una vez
nos asalta el propósito
de rescatar sus restos de las sombras,
desenterrarlos y espolvorearlos
y a un basural llevarlos, al impío
lugar donde las ratas los devoren,
aprovechen tranquilas sus sustancias
y generen con ansias recrecidas
vastagos con la savia del maldito,
rechacemos de plano designio tan atroz,
propio de su linaje, pero impropio del nuestro.
(Su linaje de inquisidores santos.)

Hemos de conformarnos, y ya es mucho,
con saberlo difunto y despreciable,
indigno de llamarse ciudadano o patriota,
digno tan solo de nuestra abyección
y aun más: del absoluto olvido, nuestro olvido.
Nunca digáis su nombre,
volveos sordos, mudos,
fingid que carecéis de lengua;
arrancad sus vestigios, todos,
caballo o calle o parque público,
escuela, fuente, plaza,
hospital o remoto lugar del territorio.
Borradlo de los libros de historia y los anales.

Haceos a la idea de que nunca existió.
No le deis vida en el hogar
caliente del recuerdo.
Que muera de una vez y para siempre.
Que sea un hueco, un signo en blanco,
y su muerte será nuestra victoria.

Miguel García Posada de su libro Días Precarios (Colección Visor de Poesía)

Poesías04 Apr 2008 12:19 pm

Si el joven desconocido y el viejo conocido
Son las dos caras de una moneda de tiempo
De cariño y afecto acuñada

Si la nada regala a los muertos
Lo que roba a los vivos
En fardos de tiempo sedientos de fuego

Si donde habita el olvido
Ya no quedan camas libres
Sino mares de bruma buscando desagües

Entonces bebamos los ríos y mordámosle al tiempo
Que sangren las horas y secos los cauces
Nos den un respiro la muerte y su amante
Que firmen un pacto el sueño y Morfeo
Que bailen las rosas la danza del vientre
Que caigan del árbol pecados y frutos

Y juegue el cosmos con todos nosotros
Marionetas sin hilos
relojes sin cuerda ni arena
moldes vacíos de la más espesa nada.

Poesías03 Apr 2008 03:29 pm

Algunos se alimentan de palabras
Sacian su sed y su hambre con ellas
Apenas ocupan espacio
Y son maleables como la arcilla
Están en boca de todos
Y algunos hilanderos llamados poetas
Tejen y destejen la historia una y otra vez
Escriben libros y poemas
Que algunos memorizan y recitan
Y algunas palabras calman
Y embalsaman el espíritu
Y aderezan la alegría
Y definen la nada
o lo explican todo
Y a veces se desmadran
Y generan caos y algarabía
pero el silencio las devora y las escupe
Y otros más jóvenes
E igual de gozosos
van cogiendo esas palabras
Que otros sabios no quisieron
Para seguir hablando y escribiendo.

Poesías03 Apr 2008 03:29 pm

Me desplacé casilla a casilla
luego haciendo eles relinchando
derroté a los peones como prueba a superar
y esquivé las flechas desde las torres celestiales

eras tú reina blanca y negra, reina al fin y al cabo
tu vestido de noche me puso en jaque
y el alcohol me ayudó a enrocarme
roque, sucio, roto y descosido

pedí clemencia con la cerviz reluciente
pero el veneno ya había sido inoculado
y buscando tus ojos hallé fuego
y buscando el fuego me hallé dentro
y una vez dentro tiré la toalla
y te oí decir jaque mato.

Poesías03 Apr 2008 12:33 pm

Auscultas los contornos de la nada
con manos de céfiro y uñas rotas
manos de seda, mil gusanos
beben de tu sangre derramada
de tu flujo de miel y jaleados
palpan la materia obcecados
oquedades de una reina sin corona
asume una mentira un imposible
un traspié un rasguño
un comezón un largo ayuno
mil abejas te secundan
y te ofertan un mar dorado en que anegarte.

Poesías02 Apr 2008 12:10 am

De tu cabello carbón a un niño malo
De tus ojos mares hirvientes desollantes
De tu boca besos de tornillo inoxidable
De tus fosas nasales no más fosas ni aspiraciones
De tu frente un minarete donde orarte
De tus manos caricias sin principio ni final
De tus falanges ejércitos en son de paz sobre mi piel
De tus dientes cascanueces de la dicha
De tus pechos goce y recreo respingón
De tus brazos los confines y los istmos
De tu vientre mi responso diario con oleaje
De tu pubis bosque encantado y como tal yo
De tus piernas el nido donde sueño y me evaporo
De tus pies los kilómetros que nos aguardan
De tu cuerpo fundido con el mío un sólo ser.

Poesías01 Apr 2008 01:58 pm

Es tu risa un tsunami que barre mis defensas
un virus contagioso que me mata y resucita
y me lanza al otro lado de mi ser
y el hilo del que pendo es una soga
y el suelo una interrogante polvorienta
y el folio en blanco la única salida

te ahoga la risa
y en tu rescate me sumerjo
y me aparta tu cola de sirena
dormidera de cantos abisales

y torno en el colchón
y rozo un universo resoplante
y toco el techo con los pies
y en tu pecho erijo cruces con astillas.

Poesías14 Mar 2008 01:19 pm

Escribo como sangro tinta roja
que menstruo sin atender al calendario
alumbro mis escritos antes de ser abierto en canal
tú te pegas como el precumen en mis dedos
vuelas como los globos festivos y luego explotas
cuando no soportas más la presión de mi ausencia

mi aliento de besos de helio luego te resucita
contamos las nubes y nos quitamos las legañas con sus rabos
buceo en tus profundos ojos garrapiñados
completamos las palabras sin ahorcamientos
ponemos los acentos en cuanto oímos
nos espaciamos tras un paréntesis
cada beso es un punto y seguido
cada unión un punto y aparte
el punto y final fuera del margen

cada mirada un descubrimiento
cada roce un suspiro un temblor
sin más doblez que las arrugas en el rostro
ni más trecho que recorrer
que el vacíado de los cuerpos

(El título del poema corresponde al título del último libro publicado por Gioconda Belli, sobre la figura de Adan y Eva)

Poesías14 Mar 2008 01:17 pm

bastaron para salvarme.

Poesías13 Mar 2008 04:19 pm

no esperes a oír al portazo para correr tras ella
ni a escuchar un te quiero para regalarte
no creas que el futuro está lejos
porque sabes que todos los días son hábiles
no busques palabras en los libros
sino encuentra caricias en la piel
no esperes el acorde que haga timbrar tu alma
azuza a tu voz interior
da ese paso que te separa tanto de ella como de ti
no busques respuestas en los poemas
porque sólo los muertos no mienten
no subas hasta la cima porque te faltará el aire
haz lo que te salga de las narices
incinéralo todo con tus llamas dragónicas si te place
pero dejá el sofá, ponte en movimiento
y recela de los poemas que empiezan en NO

Poesías07 Mar 2008 10:33 pm

quizá algún día mis dedos devengan amnésicos
o no encuentre en los cajones más folios
y sobren entonces todas la palabras
y esconda los bolígrafos
y apague el portátil
y dedique mi tiempo a mirarte a los ojos
a tomarte a las cinco
a enseñarte mi casa en las nubes
y así demostrarte la inexistencia de Dios
o quizá no y entonces le pida consejo
y bese su túnica
y acaricie su pelo
y hurgue en su flanco
y recibe una hostia
y me diga: “Chufowski, levántate y escribe”
y coja mis bolis
y enchufe el portátil
y airee mis folios
y obvie tus ojos

Poesías07 Mar 2008 02:02 pm

no puedo ofrecerte viajes intergalácticos
ni un todo incluido en estaciones espaciales
tampoco cruceros surcando los lejanos mares

mi capital no sabe de capitales
sí de paseos por parques y pocos reales
de pueblos perdidos por montes y valles

te arrimo mis manos de largas falanges
y cuentos paridos y estados mentales
y un prismático para que espies las nubes
y sigas el rastro de estrellas ausentes

te entrego mi amor, mucho o poco, tásalo tú
porque los adverbios son como las palabras falaces
y de ex en ex, creo que este amor finalmente es
no es mucho la verdad, pero así no hay engaño
si no hay príncipe azul no habrá daño.

Poesías07 Mar 2008 02:02 pm

cumplir un sueño por tantos soñado
caminos de asfalto lo van alejando
el dedo pulgar hacia el cielo apuntando
borrando los rastros
tajando los lazos
desatar sin reparo cordones filiales
perderse a sí mismo
disperso en el todo.

escribir los recuerdos
los gratos momentos
arañar los contornos “soledad desollada”
libertad malnacida
alumbrada
alimentar el diario
sin años
sin días
masa uniforme de tiempo descarriada

muchos te ayudan
te cantan
te animan
te adoptan
insuflan tus velas
los alejas de ti
queriéndote cerca

y Alaska te espera
y te acoge
para devorarte
sus ríos de plata
sus bosques frondosos
las fauces brillantes
de lobos
de osos
de silvestres raíces

cruzaste la raya
ovillo de carne
que vuelves al vientre
febril y vencido
el último rayo estalla en tu rostro

al irte anhelas una mano
una voz
un sonido
el calor de la piel
dos ecos
repartir la dicha
sin reparar cantidades

el cielo se eclipsa
te lleva consigo
el sueño cumplido
los ojos cerrados

Poesías06 Mar 2008 07:43 pm

antes del amor no había nada
después del amor tampoco.

Poesías05 Mar 2008 01:43 pm

Sus poemas eran tan profundos que nunca vieron la luz

Poesías04 Mar 2008 04:03 pm

cuando quise donar mis palabras
me dijeron: no son aptas
son anémicas
precisas millones de glóbulos rojos

me quedé pálido, blancos los ojos
sangre estéril pobre de leucocitos
¿qué puedo hacer, pregunté angustiado?
si mi anhelo es donar, darlo todo

-hijo mío, si en verdad
éstos son sus deseos
con buena fe y celeridad
haga esto ya sin rodeos

haga cada día una fiesta
apure la copa, exprima el jugo
de la noche oscura, fume hasta desaparecer
tras la nube blanca, corra en todas las direcciones,
alimente el cuerpo y el espíritu, lea mucho y variado
no cuente los días y archive los instantes perdurables
consúmase en cada orgasmo, viértase al río de la vida inacabada
ame con tanta pasión que sienta temblar el mundo bajo los pies desnudos

y si aún así no lo logra, no done,
y no sufra, que escritores hay demasiados,
donantes, afirmo, no tantos
tinta vertida y perdida, negra como la sangre

Poesías04 Mar 2008 04:03 pm

A pesar de llevar tres días muerto nadie creía en él. Nunca obtuvo parabienes, y en su paso al más allá, los de más aquí, congregados frente a la zanja abierta, más por curiosidad que por otra clase de sentimiento, no lo recordaban con afecto. Todos sus vecinos, la escasa docena y media que constaban censados en los archivos municipales, contaban anécdotas tras el entierro a cual más hirientes, que tenían como protagonista al difunto. No entró con buen pie en el pueblo hacía más de treinta años. Su aspecto greñudo, mal afeitado, la túnica raída y su penetrante mirada, generó los primeros enfrentamientos, las primeras disputas. Luego, cuando su voz se desparramó por el valle, cuando sus ideas libertarias tronaron entre los olivos, sucediendo al trinar de los pájaros, sus palabras fraternales, puras, despojadas de cualquier sombra de maldad, se volvieron contra él, en forma de fuego, de piedras, de agua, de agravios. Podía entonces haber cogido su macuto, en el que guardaba sus escasas pertenencias y encontrar nuevos horizontes, ensanchar el mundo con su límpida mirada y su corazón renovable, donde la ignorancia y la ignominia, que a menudo van de la mano, no sólo en los diccionarios, no hubiera cebado de tal modo la naturaleza humana en esos lares, pero decidió quedarse. Estaba dispuesto a ayudar a quien se lo pidiera, a ser un buen escuchante, pero nadie quería saber de él, tenerlo cerca, salvo para ajusticiarlo, vilipendiarlo, convertirlo en blanco de las críticas y del odio negro y cetrino de las gentes. Pensó que el tiempo le daría la razón, que la verdad como el olivo no necesitaba apenas riego para florecer, para dar sombra, abrigo y sustento al necesitado, pero los años poblaron su cara de luengas barbas, de arrugas y marchitó su mirada, antaño alegre, o acaso sus ojos se entornaron. Su espíritu, no obstante, conservaba la frescura del alba, la alegría infantil, pero en su interior sabía que el final estaba a la vuelta de la esquina, en ese pueblo donde paradójicamente todas las casas eran circulares. Transcurrida una semana de la defunción, los dieciocho vecinos fueron convocados por el alcalde a la lectura del testamento del muerto. La cifra de un millón de euros cayó de la boca del alcalde con la fuerza de un doblón centelleante, que provocó el delirio entre los vecinos, que se miraban y se abrazan entusiasmados. Quisieron entonces mudar su comportamiento anterior, pero ya era tarde. Algunos dieron muestras de arrepentimiento, incluso suavizaron el tono de las ofensas, que quedaron reducidas a divertidas anécdotas, despojadas de atributos negativos. El alcalde, el único vecino que había mantenido la distancia con el difunto, viendo la escena, las caras compungidas de ambición, las pupilas brillantes, el afán por acelerar el reparto, supo entonces que ese gesto, sin duda de buena voluntad, no era otra cosa que la donación de una fosa común al aire libre, vacía, donde se irían acumulando los cuerpos de los vecinos, engalanados con rencillas presentes y sin duda futuras, embalsamados de odios atávicos, inagotables, sin cruces, ni féretros, ni RIP, ni flores, ni losas de piedra, ni familiares postrados cada domingo después de misa. Sólo sería una porción de tierra más, nada particular, que hozarían los animales en busca de alimento, bajo la sombra de los olivos, el trinar de los pájaros y la mirada compasiva y celestial del difunto.

« Previous PageNext Page »