con el euro te llevas uno y pagas dos
La entrada para el maratón de cine del Actual en el año 2000 costaba 1.000 pesetas. Ocho años después la entrada cuesta 12 Euros, el doble. A pesar de que el IPC estos últimos años haya sido aproximadamente del 3%-4%, lo que supondría que los precios se habrían incrementado en este período un 25%-40%, en la práctica, el incremento en la mayoría de los bienes de consumo diario y necesario ha sido del 100%. En algunos casos se achaca a la subida de materias primas (que justificarían dicen el incremento del pan y de la leche, por la subida del precio de los piensos, cuando indagando un poco más dicen que la superficie dedicado para cultivar piensos destinados a los biocombustibles es tan ínfima que para nada puede encarecer el precio de los piensos), pero en el caso de los cines Golem, ese incremento del 100% en su tarifa no sé a qué razones atiende. Ya sabemos que el redondeo siempre es al alza, y lo que antes costaba 85 céntimos enseguida se buscan la manera de que el precio sea de un euro, como . Todo se estandariza, así en las fruterías lo cómodo es que las mandarinas, las peras, las naranjas tengan todo el mismo precio, sin atender al precio que paga el tendero por ello, que está claro no será el mismo precio para cada producto que compre.
El otro día al salir a almorzar compré una botella de agua mineral Peñaclara, por cincuenta céntimos, a escasos 30 metros, otra tienda de chucherías vendía el mismo agua a un euro. Se ha creado tal descontrol con los precios, unos márgenes tan desorbitados e inexplicables por parte de los vendedores, que es posible encontrar diferencias abismales de precio del mismo producto de un supermercado a otro. Esto se explica muy bien en el libro “Un economista camuflado”, donde su autor analiza como los supermercados hacen lo que quieren al fijar los precios, sin que ese precio final tenga ninguna base lógica y razonada, sino que predomina la arbitrariedad, orientada eso sí a la obtención del mayor beneficio para los centros comerciales.
Por ejemplo, en las estanterias, si se vende un mismo producto, patatas fritas envasadas pongamos por caso, las más caras serán esas que estén a la altura de los ojos del comprador y las más baratas, se hallarán en las estanterías inferiores. El hecho de que unas sepan a barbacoa o a queso puede hacer que unas cuesten el doble que las otras, cuando todo depende de un colorante que cuesta lo mismo al fabricante.
Con las rebajas vemos como los comercios son capaces de poner sus productos al 50% de su valor e incluso llegar a un 60% y 70%. ¿hemos de entender que en épocas de rebajas pierden dinero, o que tan solo logran cubrir sus costes?. Que algo cueste la mitad de un día para otro viene a demostrar que los márgenes con los que trabajan son altísimos, dado que de estar más ajustados no se podrían hacer rebajas tan atractivas como esas que dejan el precio reducido a la mitad, si no más. A la hora del almuerzo en un bar, al comprar la leche, el pan, la fruta y verdura, cada vez que compramos nos sablean, por no hablar del precio de la vivienda desorbitada.
Con el último bocata que comí en un bar me cobraron 4,20€. Un simple bocata con dos lonchas de jamón serrano, queso, pimiento y el pan horneado. Hace cuatro años si te decían que te iban a cobrar setecientas pesetas por un bocata, le llamabas sinvergüenza al camarero y te quedabas tan ancho, ahora todo se da por bueno y el ciudadano ha asimilado el euro de tal modo, que nada nos sorprende, ni nos deja estupefactos, apoquinamos y no nos estamos a contemplaciones, así los precios siguen subiendo y los negociantes haciendo negocio, haciendo el agosto todos los meses del año. Luego, que en ciudades como Madrid, las grandes superficies puedan abrir todos los domingos del año, supondrá el cierre de pequeños negocios que no puedan permitirse ese régimen de horarios. Una vez que las superficies eliminen esa competencia, podrán fijar los precios que les venga en gana, con pactos con superficies similares, como hacen las compañías telefónicas. En esa situación parecida a un monopolio (con muchos agentes de acuerdo) el que saldrá perdiendo será el consumidor que verá como los precios van al alza.
Antes el domingo se dedicaba a descansar. Ahora unos lo dedicarán a trabajar