Hay animales que esperan a la primavera para copular, como las sepias. Llegado el momento, el macho seduce a la hembra con caricias, cambia de color y copulan hasta la extenuación. Después del apareamiento, el agotamiento es tal que mueren. La hembra antes de morir pone alrededor de 500 huevos. Después de copular la pareja permanece junta y es entonces cuando la hembra pone los huevos. Esta noche cuando vaya al bar del Choche y me pida una ración de sepia a la plancha con una salsita que preparan, miraré el plato enternecido. Del sacrificio amoroso surgió la vida, y también mi cena.