Tumbado en el sofá con el mando en la mano iba cambiando de canal a la hora de las noticias, en el telediario de las nueve. Llegué al momento dedicado a los deportes. Decir momento no es hacer honor a la verdad, porque duran un cuarto de hora. El caso es que vi a Casillas, en Antena 3, vi la noticia, puse la primera y la misma noticia sobre Casillas. No sé el resto de los canales que hicieron pero presumo que la noticia estaría presente en todos ellos. El caso es que Casillas no había fichado por algún equipo, dejaba el fútbol o había sufrido una lesión importante, en cuyo caso entendería que eso fuera noticia. Si aparecía en el telediario era para comentar que una compañía de seguros le había asegurado las manos por una pasta gansa (y lo que era evidente es que el culo de Jennifer López debía mentarse, no por su volumen sino porque también está asegurado). De paso el nombre de la compañía salía una y otra vez. Otra manera de hacer publicidad indirecta. Dirán que eso es lo que quiere ver la gente. Quizá, pero a mí los telediarios desde hace unos años me parece que hacen de todo menos informar. Hacer una noticia de algo tan trivial y dedicarle tres o cinco minutos de un telediario permite hacerse una clara idea de lo que tenemos entre manos y de qué va este mundillo de la información.