Recomiendo este libro de Eduardo Mendoza encarecidamente. Es la monda, te echas unas risas y Mendoza demuestra que la inteligencia y el sentido del humor son capaces de crear obra excelsas. En menos de 200 páginas el autor pergeña una novela histórica-policiaca que atesora más sustancia histórica que libros de novela histórica de 600 páginas que pueblan los escaparates de las librerías.

El libro es hilarante y sumamente divertido, tiene unos golpes magistrales y una prosa enriquecida que han deleitado mi paladar. Lo dicho, si queréis pasar unas horas entretenidos este libro es una buena opción.