El club Bilderberg: 59 segundos
Supe de la existencia de este club Bilderberg por un familiar que había leído el libro de Daniel Estulin titulado “La verdadera historia del club Bilderberg” y me lo recomendó porque me abriría, según él, los ojos a una realidad ignorada. La periodista española Cristina Martín ha escrito también su libro titulado “El club Bilderberg, los amos del mundo“. Ambos nos dicen en el prólogo que escribiendo este libro sus vidas han corrido peligro, no sólo las suyas, también las de su familia. De momento los dos escritores están vivos. Dice la periodista que al ir al escribir el libro una amiga le dijo “no volverás a trabajar nunca, llamarán a todas partes y pronunciarán tu nombre para que nadie te contrate. Retirarán el libro de las librerías con una sola llamada”…..
Si retiran el libro de las librerías de esta periodista, será porque la editorial Arcopress no vende un solo ejemplar, algo lógico y normal y no lo editan, porque su libro es mucho peor que malo.
El Club Bilderberg se fundó en 1954 y reúne a gente poderosa como Jefes de gobierno, empresarios, banqueros, militares, académicos, !ojo! y hasta la Reina Sofía ha ido unas cuantes veces, así como todas las Familias Reales y según dicen los autores de estos libros, en sus encuentros los Bilderbergs mantienen charlas distendidas, de las cuales luego se toman decisiones que afectarán al precio del dolar, al del petroleo, a la seguridad nacional, y medidas encaminadas a crear un “Gran hermano transnacional” que nos vigilará a cada uno de nosotros así como organizaciones supranacionales para las cuales los gobiernos solo serán marionetas, anulando nuestra libertad individual, esclavizándonos, a nosotros, pobres ciudadanos. La idea es que haya una única religión, un único gobierno y un solo ejército, dice Estulin. Esos dicen ser los planes del Club Bilderberg y su instrumento sería la ONU que actúa como salvadora a nivel mundial.
Esta gente, los miembros del Club Bilderberg, ya tiene dinero de sobra y lo que quieren, es el poder, dominar el mundo. (¿Se acuerdan de Dicaprio en la quilla del barco gritando eso de, Soy el rey del mundooooooooo?. Pues algo parecido.)
Las reuniones que se mantienen en el Club son secretas, así que los autores deben especular sobre lo que se cuece en su interior, a no ser por algún documento que han conseguido sacar a la luz, jugándose la vida de nuevo. La suya y la de su fuente. De España personalidades como Javier Solana, Esperanza Aguirre, Joaquín Almunia, Pedro Solbes, Fraga, Felipe González, dicen los autores del libro que han asistido a las reuniones de este selecto Club, y también periodistas como Jose Luis Cebrián del periódico El País (consejero delegado del grupo Prisa, de Polanco).
Que los peces gordos se reúnan y hablen de sus cositas es algo normal, lo mismo que hay sociedades gastronómicas, peñas de fútbol, club de fans de Bustamente, club taurinos, etc. Que lo allá expresado marque el rumbo a seguir a nivel mundial ya es más cuestionable, pero si se reúnen los dueños de las petroleras, los jerifaltes de las empresas de telefonía y comunicaciones, los jefes de los gobierno (a título privado), y todo aquel que juega un papel importante en la economía mundial, ya sean dueños de las farmaceúticas o de las agencias de seguros no es de extrañar que de esas charlas puedan luego surgir las líneas de actuación futuras, así como acuerdos y compromisos verbales que no precisan plasmarse en un papel.
Poco se sabe del Club Bilderberg por que no quieren sus miembros que nada de ellos se sepa, buscando la mayor discrección, lo que ha conllevado ese halo de secretismo que ha permito especular mucho sobre su existencia y fines, vetando a los medios de difusión que pretendan hablar de dicho Club. Medios de comunicación según Estulin en manos de los Bilderbergs.
Veo en estos libros, sobre todo en el de Daniel Estulin, el cual está bien documentado y da toneladas de datos, un material sumamente interesante para realizar una película de suspense, como lo fueron las notables Conspiración o Enemigo público, donde el Gran Hermano también movía los hilos, para restringir la libertad de sus ciudadanos, echando mano de la informática y de los satélites, para tener a todo el mundo bajo control.
Cuando aplicaciones informáticas gratuitas como Google Maps nos permiten ver la azotea de nuestra casa o las calles próximas con mucha nitidez, esto me lleva a pensar qué información no tendrán los gobiernos, qué serán capaces de hacer con la información registrada por los satelites que tenemos sobre nuestras cabezas que todo lo ven y lo graban y cuya existencia desconocemos.
Del mismo modo si ese Gran Hermano ya fuera una realidad, no entiendo como no fueron los americanos capaces de haber previsto y evitado el 11-S, así como haber dado ya caza a Bin Laden, si como afirman estos libros los Bielderbergs tienen a todo “el mundo” tan controlado, aunque todavía no nos hayan implantado un microchip en nuestro cuerpo como parece ser su deseo.
Puede ser que ese “Gran hermano” o bien es una ilusión que algunos quisieran ver materializada, o bien que los actos terroristas del 11-M convengan a los intereses de los Bilderbergs, que no solo no lo evitaron, sino que ellos lo organizaron, a fin de poder luego enfrentar a Occidente y Oriente, criminalizando el entorno árabe y así poder justificar aberraciones como Guantánamo con la que poner en solfa los derechos civiles de los detenidos ante la pasividad internacional (¿cómplice también con los atentados del 11-M?) y tener argumentos para invadir un país (Irak) provocar 700.000 muertes, arrasarlo y luego reconstruirlo con fondos americanos, a través de la empresa Halliburton por ejemplo, que ha obtenido la cantidad 16.000 millones de Dólares para la reconstrucción del país, con Bush y Cheney como accionistas de la empresa.
Podemos especular lo que queramos, ver mensajes subliminales en los dibujos animados, recelar de los gobiernos, pero al final lo que no se ve no existe y entonces nuestros delirios conspirativos se convierten en una cuestión de fe, sino hay pruebas que acrediten esa conspiración interplanetaria. Lo que más me ha gustado del libro de Estulin son los apartados dedicados a hechos constatados, como el empleo de las tarjetas créditos en lugar del dinero físico, lo que permite seguir la pista a alguien con facilidad, los carné que integran datos personales, el implante de microchips en discotecas de lujo a fin de facilitar el acceso a las mismas, la manipulación de la información orientada a determinados fines que implicarían el aumento de las ventas de ciertas empresas de microchips, el papel que juega en la ONU como velador internacional y la colisión con la potestad de autogestión de los países, etc..
En el final del libro Estulin apuesta por la fuerza armada, por ello llama payaso al documentalista Michael Moore, porque este pone en entredicho la existencia de “La asociación Nacional del rifle” por ejemplo. Según Estulin, después de mucha palabrería, la solución pasaría por armarse hasta los dientes para defender nuestros derechos. No estamos solos nos dicen. Hay mucha gente preparada para luchar. En este tono belicoso, ya mi interés decrece. Menos mal que lo deja para el final, porque de decir semejantes majaderías en el proemio lo mismo no hubiera pasado de ahí.
Del libro de Cristina Martín, poco se puede decir además de que es horrendo. Es un “libro de investigación” en el que la periodista arriesga su vida según ella, para coger cuatro cosas de internet y citarlas en su libro como fuente. Habla de gente que ha investigado El Club Bilderberg pero curiosamente nada dice del libro de Estulin el cual si que ha sido un éxito de ventas, que se publicó en 2005, el mismo año que el suyo y el cual lleva 13 años siguiendo la pista al Club.
Lo que pergeña aquí Cristina Martín estaría bien en un artículo de fin de semana en una revista para pasar el rato, pero no en un libro de investigación, en el cual no hay apenas datos y donde la mayoría de las cosas que dice son obviedades, o dar datos que están en internet al acceso de todo el mundo.
De los grandes hallazgos de la periodista citar la charla que mantuvo con Esperanza Aguirre.
“cada asistente solo tiene un minuto para dar su opinión” le dijo la Presidenta de la Comunidad Madrileña, y que se lo pasó chupi (esto lo reinterpreto yo). Ni un segundo más. Sólo 60 segundos, como el programa de la tele.
De esas microintervenciones luego se llevan a cabo las grandes acciones. Es de chiste.
April 7th, 2007 at 12:12 pm
estaba pensando en leer el de estulin. me gustan las conspiraciones y que hay un gran hermano que nos vigila y controla.
April 17th, 2007 at 2:53 pm
[…] libre comercio, ocio, (¿club bielderberg?) ese es nuestro glorioso futuro, la América empresarial controla el cotarro dice George a Loraine […]
April 18th, 2007 at 4:54 pm
[…] es lo que a mi me da miedo, porque es algo real, no las conspiraciones del Club Bielderberg. Si a los americanos se les toleran barbaridades y abusos como este, ¿qué será lo […]
April 27th, 2007 at 6:05 pm
Casualmente he encontrado tu artículo acerca de El Club Bilderberg y lo he leído con gran curiosidad. Desgraciadamente, no puedo decir lo mismo acerca del interés que tú has puesto en la lectura de mi libro. Si lo hubieras hecho habrías advertido que me fue imposible citar el libro de Estulín porque el mío salió antes que el suyo. ¡Eureca! Eres un hacha cotejando datos.Del mismo modo, también te habrías percatado de que el señor Estulín me ha copiado frases completas, ideas y datos. Podría señalarte muchos más errores en los que has incurrido en tu artículo, pero voy a optar por no tomarte en serio y no perder más tiempo contigo debido la falta de rigurosidad que demuestras. Gracias por todo. Espero que no censures mi comentario, ya que no sería propio de un articulista como tú. Recibe un cordial saludo.
Cristina Martín, autora de “El Club Bilderberg. Los amos del mundo”.
April 27th, 2007 at 8:09 pm
Hola Cristina. Nunca creí que el autor/a de un libro se pasaría nunca por mi humilde blog que apenas recibe veinte visitas al día, pero en fin, no salgo de mi asombro y tengo el antebrazo en carne viva de tanto pellizcarme. Si alguien dijera de un libro escrito por mí cosas como las que yo comento del tuyo, estaría cuando menos mosqueado, aunque fueran ciertas, pero lo cierto es que tu libro tiene pasajes que me recordaban a los chistes de Gila, como tu llamada teléfonica para obtener información sobre el Club Bielderberg, y al no recibir ninguna respuesta ya queda patente el secretismo en el que se mueve dicho club. Es como el chiste ese de Gila que dice ¿oiga, es el enemigo, llamaba para saber cuándo van a atarcar.?…
Nunca se me pasaría por la cabeza censurar un comentario de alguien que se exprese correctamente, sin caer en el insulto, la injuria o la denigración. Ya sabemos que comparar no trae nada bueno, pero en el libro de Estulin hay toneladas de datos y muchísima más información que el tuyo y resulta mucho más interesante. Prueba de ello son los ejemplares que ha vendido uno y otro. No pierdas más tiempo conmigo, hay millones de blogs más interesantes que el mío, pero dudo que haya mucha gente que haya leído tu libro y quiera perder su tiempo en valorarlo en su blog.
Recibe un cordial saludo de uno de tus lectores.
May 3rd, 2007 at 10:52 pm
Esta Cristina Martín es una jeta.
Primero dice que llegó aquí casualmente, será que es fan del Kutxi Romero, sino para llegar a ese artículo no creo que estuviera buscando información sobre el escarabajo pelotero…
También afirma que Estulin le ha copiado frases, aunque no especifíca si ha leído el original o la traducción, porque mucha casualidad me parece que el autor se la copie y el traductor la traduzca literal tal cual la puso ella…
Lo de las “ideas” y los datos, con perdón, lo sospechoso sería que no coincidieran, pues entonces vaya mierda de datos.
Me sorprende también esa presunción de que su comentario será censurado, suena mucho a lo de “me juego la vida con este libro” o “con una llamada lo quitarán de las librerías”
Lo cierto es que el comentario es igual que el libro, presupone mucho pero no ahonda en nada.
Eso sí, que la propia autora realice un comentario da mucha más profundidad a lo escrito aquí.
Yo también he leído el libro y espero comentarlo dentro de poco en mi blog, así que Cristina, si lees esto, te invito a que te dejes caer por allí.
May 8th, 2007 at 11:20 pm
[…] fin, por lo que se ve en otras webs que hablan sobre el Club Bilderberg, es seguro que la autora se leerá estas líneas, así que lo siento por la dura crítica, pero es […]
October 18th, 2007 at 2:38 pm
Que triste tener que comparar a un libro con otro por las ventas que realiza o por la “cantidad de datos”…
En fin, no leí los libros citados, así que poco puedo seguir comentando, pero desde ya estoy en desacuerdo con tus criterios de comparación.
October 18th, 2007 at 5:45 pm
Chufoski, vaya basura de blog, no me extraña que no entre nadie…que manía y vanidad con hacer blogs ycontarnos vuestra vida,,,,que hay millones yno interesa..
en lo cristina martin, tiene razón, la tipa copia todo de internet y Estulin la copia ella o copian los dos de datos de internet
son oportunistas que van de investigadores, pero a nadie se le ocurrió hacer un libro y mandarlo a una editorial.
así que tal para cual, y el de Cristina Martin no está mal escrito, es una pobrecita, no hay más que ver la dedicatoria, o es perder el tiempo en replicar al mindundi chufowski, que tiene toda la razón en lo del chiste de gila y la llamada de martin a Bilderberg…
LO MÁS GORDE DE BILDERBER AÚN NO SE HA DICHO, ES QUE LOS JEFES NO SON PÚBLICOS JODER, NI ROCKEFEELLER NI HOSTIAS.
October 19th, 2007 at 9:18 am
Luis, entre dos libros de investigación la cantidad de datos que aporten es un criterio fundamental para valorarlos. Las ventas sabemos que es relativo, no por vender mucho es mejor, ni por no vender un ejemplarar es bueno.
xxx.(que nick más erótico-festivo)..alabo tu capacidad de síntesis, para definir mi blog con un sólo “adjetivo”.. y gran imaginación con eso de “No entra nadie”.
Saludos de un mindundi a otro mindundi. Si hay blogs es porque gente los lee..
Me parece que no tienes muy claro que es de “contarnos vuestra vida”. Como verás aquí hay críticas de libros, literatura, poesías, y demás, pero cosas personales ninguna, pero en fin.
August 21st, 2008 at 6:41 pm
Si alguien escribe un blog o un comentario en un blog es porque quiere que alguien lo lea, de eso a que se lea, es otra cosa.
Pero hay una intencionalidad ahí.
Por eso existen tantos blogs, porque la gente quiere ser escuchada.
Entonces, escuchemos a la gente (leamosla en todo caso).
Claro está que si dice “pendejadas” no la vas a volver a leer.
Y si dice cosas interesantes, seguiras leyendola.
Ahora bien Chufowski, muchas gracias por tu reseña de ambos libros. Me sirvió para saber que perderé mi tiempo leyendolos.
Estoy seguro de que otras personas los encontrarán entretenidos, o divertidos o reveladores, y los respeto por eso.
Lo más entretenido de todo, es que es el segundo blog que encuentro que reseña el libro de Cristina Martin, y en el que Cristina Martin contesta al autor del blog criticando el la reseña que hacen sobre su libro.
Eso me deja un juicio adicional sobre Cristina, que espero que lea, y me conteste, porque así lo reafirmará.
Mi juicio, es que ella está a la defensiva de las críticas de su libro, por lo que al momento de recibir un comentario, lo descalifica automáticamente. Mi juicio va más allá, ya que ella supone que escribió un libro revelador, que nos debe de abrir los ojos a todos, y al darse cuenta de que la gente no lo está aceptando de esa manera, siente impotencia, porque no puede cambiar la percepción de la gente, y reacciona como lo está haciendo.