En el supermercado Rodrigo fue a la estantería donde se encontraban los huevos en cajas dispuestos por docenas y decenas. Cogió una caja y sacó un huevo al azar, no encontraba la fecha de puesta por ningún lado, así que le preguntó al huevo, si era fresco. El huevo dijo que esa información era confidencial y que si la decía violaría su intimidad, así que guardó silencio. El hombre, alterado, cogió el huevo y se dirigió a la comisaría. El policía tomó buena nota de la declaración del comprador de huevos y el huevo fue puesto en libertad, sin cargos, devuelto a su caja. Los huevos venían con la cascara límpida a este mundo y eran los humanos los que luego garabateaban su piel con dígitos y letras.
Como revancha por el tiempo perdido, esa misma noche Rodrigo, que al final compró la caja con el huevo misterioso, se hizo una tortilla de patata y cebolla con seis huevos y se fue a dormir. No despertó más. La autopsia arrojó datos tales como que el difunto la había palmado por una salmonelosis. La familia del difunto, puso una querella al supermercado por no poner estos la fecha de puesta en los huevos. Se defendieron los imputados diciendo que todos, salvo el huevo en cuestión, tenían la fecha perfectamente indicada con letras verdes. Quizá se trató de un acto de sabotaje de algún grupo fundamentalista que reivindicaba el consumo de piensos no transgénicos o de la travesura de un chiquillo. El juez sobreselló el caso y Rodrigo desde el más allá, juró que en su próxima vida sería más respetuoso con los derechos fundamentales de todos los humanos y también de las cosas. En su ataúd, se devanaba los sesos preguntándose qué hubiera pasado si hubiera abordado al huevo de otra manera, con mayor educación o si sencillamente lo hubiera introducido en un vaso lleno de agua y hubiera comprado si flotaba o se iba al fondo. Tenía toda la eternidad para hacerse esta clase de preguntas y otras muchas, mientras los gusanos afilaban sus dientes de aire.
January 26th, 2008 at 6:47 pm
Eso, eso… Los gusanos que luego se comerían las gallinas que luego pondrían huevos que luego envenenarían a otros humanos que luego morirían para ser devorados por los gusanos que luego se comerían las gallinas que luego pondrían huevos que luego envenenarían a otros humanos que etcétera.