El otro yo pavimenta lo sonidos
atiborra la nada con manos llenas de arena
susurra al oído de la noche palabras de viento
archiva los reproches y los guarda bajo llave
se enamora de los pájaros y empolla por la noche
alimenta su futuro con cruces en el calendario
busca formas extrañas en las palmas de las manos
se enciende cuando el odio lo rocía
contrae los ojos creyendo entender algo
borra las fronteras de tiza con los pies desnudos
vuela su cometa cegado por el sol
regala frases de palabras esdrújulas:
ávido de féminas incólumes…..
desdeña lo común sintiéndose único
El otro yo pestañea ante el espejo pero yo sigo ahí
March 23rd, 2007 at 11:05 am
¿no hay un libro de Saramago titulado así?.
Lo comencé a leer y no me gustó. Yo también me siento única. Todos lo somos nos.