Hace tiempo le comenté a un amigo que era sencillo registrar un dominio, posicionarlo y lograr miles de visitas si sabes escoger los contenidos. No hay que tener un master en marketing cibernético ni ocho mil cursos de posicionamiento web, para saber que lo que da dinero en internet es la pornografía, si bien otros temas como letras de canciones o relacionados con la música, viajes y tecnología son muy demandados. Hicimos la prueba con una blog, y tras poner unos cuantos post de contenido erótico-festivo, chicas en bikini, fotos eróticas, ídolos adolescentes, letras de canciones, las visitas pasaron de cien a cinco mil y ahí sigue la cosa.

Si te interesan otros temas y haces una blog es posible que no recibas ni media docena de visitas al día. En esta blog tras comprar el último disco de Marea puse las letras y de la noche a la mañana más de doscientas personas visitaron la blog, el 99% detrás de las letras del Kutxi, colaboraciones del disco etc. Pasado el efecto Marea las aguas volvieron a su cauce y las visitas son las que son.

Es triste comprobar que temas interesantes como la globalización, la superpoblación, la sociedad multiétnica, el poder de la televisión, son temas que aún afectándonos directamente, importan un bledo al común de los mortales, ya que quien se pone delante del ordenador en un porcentaje elevado de las veces es para buscar contenidos eróticos o para pasar el tiempo sin complicaciones.

La tecnología, en este caso internet, más allá de su virtudes que las tiene, sólo sirve las más de las veces, para aborregar aún mas al personal. Los políticos se vanaglorian con aquello de “un niño, un ordenador“. No les preocupa tanto que esos niños lean y se culturicen o que entiendan lo que lean, o que sepan hacer un redacción con cierto sentido.

El ordenador les permitirá si tienen internet ir a alguna página web, donde poder encontrar apuntes, resúmenes de libros, y trabajos hechos, que algunos no se molestarán ni de formatear, tal que luego sus profesores podrán saber sin lugar a dudas el origen del mismo.

Esta es la loada era de la información, del internet, de las nuevas tecnologías que lejos de hacernos más inteligentes y cultos fábrica autómatas, que solo saben manejar las falanges para teclear o mover la bola del ratón y para los cuales un libro algo añejo y desfasado.

Hoy Juan Manuel de Prada le dedicaba un artículo a Paris Hilton y yo, anestesiado en la derrota, metí la cabeza bajo el agua y me vi en medio del Pacífico.