El dinosaurio
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
Este relato de siete palabras lo escribió Augusto Monterroso, e incluso dijo que no era un relato sino una novela. Le asistió siempre al escritor Guatemalteco, a tenor de sus entrevistas y relatos, cuentos,etc, el sentido del humor. Leo que su viuda ha donado cinco toneladas de papel, en forma de 14.000 libros, cartas.
Recuerdo una entrevista a Paco Umbral en la que decía que si se había mudado tres veces o alguna más de casa era porque no le cabían más libros, que en su última residencia los tenía guardados en una piscina vacía.
Los lectores empedernidos se ven pues faltos de espacio a no ser que recurran a libros de préstamo en las bibliótecas, pero es cierto que apetece tener ciertos libros, ojearlos de vez en cuando, o saber simplemente que te vigilan desde la estantería con un silencio cómplice.