Colapsé tu espacio aéreo
con mis palomas mensajeras
perité tus latidos
entre mis manos invisibles.
ahuyenté la pena
con el ruido de mi magnetofón.
digerí mi ausencia
rociado en cervezas heladas.
me olvidé de mi mismo
viendo fotos familiares.
me colgué de tu cruz
y María no apareció.
consolé al mendigo
donándole palabras huecas
me enamoré de las vocales
y me vino la C.
hurgaste en mi abecedario
y me dejaste sin palabras
tardé tanto en coger tus llamadas
que encontraste un móvil para olvidarme.
planté un cactus delante del Pecé
y voy de pinchos a menudo
me cambiaste la tinta sanguínea
y tu impresión de mi ha cambiado.