Leí un artículo en una revista semanal dedicado a Chris Stewart, batería en el primer disco del grupo Génesis, acerca de como éste cambió de aires y se fue a vivir con su mujer a las Alpujarras granadinas, donde reconstruyeron un cortijo “El valero” allá donde Cristo dio las tres voces, rodeados de aceitunas, almendros y limones, sin agua ni electricidad. ¿anti-paradisiaco no?

La historia a tenor de la entrevista, me pareció muy interesante así que aprovecharé estos días de asueto, para relamerme con su lectura, si es que lo encuentro en alguna librería. Pues en dos del barrio no lo tenían. Se les había acabado. Ha sido todo un éxito. En España no se lo querían publicar y tras publicarlo en Inglaterra y ser un éxito en quince países finalmente se ha traducido al castellano, convertido en todo un superventas. Ya daré mi parecer una vez concluya su lectura.