Sin fuerzas para soplar lágrimas de cristal
desnudar la inmortalidad con manos trémulas
hacer relojes de arena vaciando desiertos
sentir el firme pisar sobre la espera astillada
Sin ser nada más que algo
una cara en el espejo
la figura vacilante en el charco
el remitente en la carta
Alimento el animal que mora dentro
araña y humedece mi lagrimal
grilletes de papel, jaula de viento
inexorable cacería
Estertor, erupción, corrimiento, lava
fertiliza la tierra ajena
con dedos cenicientos y humeantes
pasar la página entre aullidos.