Hay noticias reconfortantes, balsámicas, alimenticias. Leo que en el sur de Italia, en Altamura, una pequeña localidad costera abrieron en una de sus calles un McDonald´s. Siendo una zona turística el éxito se creía asegurado. Junto al McDonald´s un panadero de la zona abrió su local y comenzó a vender focaccia (del latín “focus”).
Las suyas no las he probado, pero en Roma y en Le Cinque terre he comido algunas deliciosas. Es una masa de pan horneada que incluye en su composición aceite de oliva y especias varias ya sea romero, salvia, tomilla, sobre la cual se disponen los ingredientes, ya sea mortadela, panceta, calabacín, berenjena, quesos variados, orégano, alhabaca y un sinfin de ingredientes que tienen cabida en la focaccia.

La gente en un principio iba al McDonald´s y algunos luego entraban en el local del panadero, hasta que poco a poco transeúntes, turistas y jóvenes quedaron seducidos por sus focaccias. El final de la historia es que el McDonald´s tuvo que cerrar cuatro años después de abrir sus puertas por falta de clientes mientras el panadero de nombre Luca, se hinchaba a vender sus focaccias. Ahora van a hacer una película contando su historia. ¿David contra Golliat?. No, llevará el título de una canción de Renato Carosone Tu vo’ fa l’ammericano