Perdida la bola del ratón
mira el monitor alelado
la mente en blanco
como el documento de word recién abierto
carpetas, dosieres, lapices afilados
clips centelleantes
post-it inextricables
el teléfono embrollado
como la mañana, como el hablar
la planta marchita
el pitido de la impresora
alimente papel, alimente papel, alimente papel
alimentada, calla como un bebé
gira en la silla como una peonza
hasta que el sudor frío perla la frente
y hace unos agujeros, emborrona los folios
manda cartas, pone sellos, atiende al teléfono
consulta el reloj, riega la planta
alimenta la grapadora
si señor, dice a su jefe, mascullando, al despedirse
hojea el periódico comenzando por el final
siempre las mismas películas, ghost y pretty woman
muertos octogenarios, propaganda electoral
anuncios por palabras, sexo telefónico
todavía las doce y sin almorzar
saluda a las palomas revoltosas
que cagan en el balcón sin jefes, horarios o hipotecas
adios morrete, se escucha a través la ventana entreabierta
¿qué tal la firma?. Bien como siempre
desde que he dejado de morderme las uñas he perdido la fuerza
eso es la primavera, dice alguien
qué va, hace dos meses, no estábamos en primavera
y ya estaba larri
yo por diez euros te dejo que me mordisquees hasta la de los pies
y así sacas el deseo
no digáis cochinadas a estas horas, hacer el favor
hasta mañana dice la más tempranera
dios, que pronto se me ha pasado la mañana