Me cuesta a creer a alguien hablando de problemas que no les afectan: subida de precios, vivienda, alquileres, educación, inmigración, violencia callejera, etc. Los políticos que hablan en nombre del pueblo, no saben nada de estos problemas, porque viven en su burbuja de cristal, ajenos del mundanal ruido y de los problemas del pueblo en cuyo nombre se expresan. Decía el otro día un señor en el programa callejeros, que para tratar con los marginales, había que ser uno de ellos. Él lo era, por eso le respetaban y podía trabajar con ellos. Esa es la clave. ¿Son nuestros políticos pueblo?. No.