Inside Job se llevó el Oscar al mejor documental el año pasado. Más allá del premio, el documental merece la pena verlo. Ahora que ya algunos países comienzan a recuperarse, incluso galopan hacia el pleno empleo como Alemania. Otros como el nuestro seguimos estancados con unas tasas de desempleo desorbitantes y sin que podamos hablar a día de hoy de recuperación. El documental aborda la génesis de la crisis financiera que se hizo mundial.

Si hay una palabra que describiría el proceder de los responsables de la crisis sería la avaricia.

La industria financiera, gestionó pésimamente el riesgo e innovó con productos financieros como los derivados, con la titulización de las hipótecas basura, que en un mercado financiero global, acabaría perjudicando no solo a los americanos.

En la economía siempre ha habido dos corrientes. La regulación vs no regulación. En estas últimas décadas, ya desde Reagan, se apostó por que el mercado actuara libremente, sin que el Estado interviniera, en la creencia de que este corregiría los fallos del mercado si es que se presentaba. Así tanto con Reagan como con los Bush se apostó por la no regulación.

Cuando la burbuja estalla, el Gobierno americano tuvo que salir al paso, dándole todos los miles de millones que precisaban. Ya en plena crisis, en 2009 y 2010, las empresas rescatadas destinarían otros tantos miles de millones de dólares en primas e indemnizaciones a sus ejecutivos, gerentes y mientros de las directivas.

Se pregunta un político chino en el documental, ¿Por qué le deben pagar a un ingeniero de las finanzas de cuatro a cien veces más que a un ingeniero de verdad?. Un ingeniero de verdad construye puentes. Un ingeniero de finanzas construye sueños. Y cuando esos sueños resultan ser pesadillas, otra gente lo paga.

Es evidente que la industria financiera corrompió el sistema político. Los responsables de la crisis siguen en el poder.

La era de la avaricia y de la irresponsabilidad en Wall Street y en Washington, nos ha llevado a una crisis financiera. Esto lo dijo en 2008 Obama mientras hacía campaña para las presidenciales, donde señaló la avaricia de Wall Street y los fallos regulatorios como ejemplo de la necesidad de cambio. La falta de supervisión nos ha metido en este lío, dijo Obama. Ya en el poder quiso cambiar la “mentalidad Wall Street”. Una cosa son los proyectos y otras las realidades.

En 2010 Obama no hizo nada respecto a las agencias de calificación (las mismas que había otorgado la máxima calificacióna a firmas que pocos días después quebrarían, por estar en bancarrota). La reforma regulatoria no existió. Afirma uno de los entrevistado. Es un gobierno de Wall Street..

Con Obama en el poder alguno pensaría que los que provocaron la crisis se irían todos ellos a la puta calle. No sucedió esto.
Timothy Geithner fue nombrado Secretario de Tesorería, había sido ex-presidente de la Reserva Federal de Nueva York que propició pagar a Goldman Sachs el 100% de sus apuestas contra hipótecas. El cual dicho de paso nunca se consideró un “regulador”.
William Dudley fue nombrado presidiente de la Reserva Federal de Nueva York, ex jefe economista de Goldman Sachs, defensor a ultranzad de los derivados,
Como Jefe de gabinete nombró, Mark Patterson, ex cabildero de Goldman Sachs.
Como Jefe de la compravente de futuros, nombraría a Gary Gensler, ex ejecutivo de Goldman Sachs, que ayudó a la no regulación de los derivados,
En la Comisión de valores de intercambio puso a Mary Schapiro, ex CEO de FINRA, organo de autoregulación de los bancos de inversión,
Jefe de Gabinete de Obama, Rahn Emanuel, ex directivo de Freddie Mac,
Martin Feldstein, Laura Tyson, forman parte del Consejo asesor para la recuperación económica. El jefe de los asesores económicos, es Larry Summers. Ya como colofón, como Presidente de la Reserva Federal nombra de nuevo a Ben Bernanke, otro regulador.
Visto la gente que ocupaba esos cargos, fue evidente que todo iba a seguir igual.

La industria financiera es una industria de servicio, debe servior a otros antes de servirse a sí misma (afirma Lagarde, ministra de finanzas francesa y aspirante a presidir el FMI). Si quienes provocaron la crisis siguen en sus puestos, no hay nada que nos haga pensar que en unos años o en pocas décadas no pueda pasar exactamente lo mismo. Toda esa gente, está podrida de dinero, pero quiere mucho más, su sed es insaciablem quieren seguir llevando la vida que llevan a nuestra costa, exprimiéndonos como limones.

Otro tema muy interesante que trata el documental es como en la mayor parte de las universidades los profesores que dan clases en las facultades de economía, trabajan también en las Directivas o en los Consejos Asesores de grandes corporaciones bancarias o de inversión, de ahí que sean defensores a ultranza, del dejar hacer. Los entrevistados, lo ven como algo normal, no ven incompatibilidad por ninguna parte.

Viendo a los pocos personajes que hhttp://www.chufowski.com/wp-admin/post.php?action=edit&post=704an han contribuido a esta situación y que han dado la cara en el documental, ninguno realmente importante (los que nos metieron en este lío no quieren aparecer), a uno le entra la risa floja, viendo las contestaciones que dan. Serán unas luminarias financieras pero hablando parecen unos mentecatos, que se expresan con balbuceos y que tienen una pésima memoria. También hay otros como George Soros, William Ackman, economistas como Nouriel Roubini, Raghuram Rajan, o Simon Johnson , incluso del ex-director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, que aportan algo de luz sobre el asunto.

Cuando Ferguson, director del documental subió a recoger su Oscar, dijo “discúlpenme, pero debo arrancar señalando que tres años después de que estallara nuestra horrible crisis causada por el fraude financiero masivo, ni un solo ejecutivo ha sido encarcelado, y eso está mal”.

Una vez visto el documental recomiendo la lectura del libro Caída libre de Jopeph E. Stiglitz, que explica también de forma pormenorizada la génesis, evolución y situación actual de la crisis.