Me desplacé casilla a casilla
luego haciendo eles relinchando
derroté a los peones como prueba a superar
y esquivé las flechas desde las torres celestiales

eras tú reina blanca y negra, reina al fin y al cabo
tu vestido de noche me puso en jaque
y el alcohol me ayudó a enrocarme
roque, sucio, roto y descosido

pedí clemencia con la cerviz reluciente
pero el veneno ya había sido inoculado
y buscando tus ojos hallé fuego
y buscando el fuego me hallé dentro
y una vez dentro tiré la toalla
y te oí decir jaque mato.