La ADSL y el pésimo servicio de las operadoras
Las compañías telefónicas y aquellas que prestan servicios de ADSL son las que más quejas reciben por parte de los usuarios. No les basta con dar un servicio pésimo, con marearte cada vez que llamas al servicio técnico y “hablar” con media docena de voces pregrabadas y otras tantas voces humanas, para finalmente te salga alguien diciendo que has de llamar a otro número. No es suficiente con eso, sino que ahora también me entero de que una cosa es lo que nos venden y publicitan a bombo y platillo con sus maravillosos anuncios y otro lo que luego nos ofrecen en realidad.
En comunidades pequeñas como La Rioja, si contratas una línea ADSL de 20 mbps (2.355,2 kbytes/seg), luego cuando pagas el servicio y te sientas úfano delante de tu monitor y comienzas a navegar, en lugar de ir a bordo de una embarcación que va como un tiro, surcando océanos virtuales a velocidad de vértigo, te encuentras encima de una cáscara de nuez que se mueve renqueante, a paso de burra, y esos 2300 kbytes/seg se quedan en 698 kbytes/seg, es decir en un 43% de su capacidad.
¿Cómo se permiten abusos como estos?. ¿Cómo alguien puede vender su producto al 57% de su cantidad, rendimiento y que no pase nada?. Me temo que tras la liberalización del mercado de las comunicaciones de hace unos años, al final todas aquellas empresas que surgieron para plantar cara a Telefónica; Wanadoo, Ya.com, Tele-2, Ono, no han podido con ella, y así ni hemos visto mejorado nuestro servicio, ni los precios han bajado, pues en comparación con otros países europeos pagamos una barbaridad por nuestra ADSL y a cambio obtenemos una velocidad irrisoria.
Contraté hace unos meses mi ADSL con una de estas operadoras, de las que además de ofrecerte el servicio ADSL te permite no pagar a Teléfonica la cuota fija que pagaba antes por la línea y ahora si no se me cae la línea, oigo eco al hablar por teléfono. Soluciones por parte de la compañía ninguna, más allá de darte largas con más o menos salero, pero las facturas me llegan religiosamente. Al final visto el percal se hace bueno el dicho ese que dice que “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Nuestro sino por tanto, pasa por conformarnos con lo menos malo, mientras veo como cada año estas operadoras de tres al cuarto, a pesar de su pésima gestión y su patético servicio siguen ganando cifras astronómicas.
March 15th, 2007 at 4:06 pm
Va a ser por eso que yo continuo pagando religiosamente a timofonica, porque más vale lo malo conocido…