Dios puso flores y agua limpia, cielos azules
dulces fragancias y bellos amaneceres
puso también hombres y mujeres y les dio manzanas
y pecaron y pecamos y seguiremos pecando
cuando todo se vaya al traste
cuando estalle una nueva guerra atómica
y el hambre mundial nos devore
cuanto todos seamos extranjeros
y no haya más árboles para pateras
porque hay armas de sobra y grandes presupuestos
y muchos dedos ansiosos de pulsar el gatillo
o ese botón rojo sobre el que se corren cada noche
hay mucha estupidez para tan poca biosfera
por eso recorro tu melena con mis dedos
por eso busco un muerto en tu cuerpo
por eso miro en el espejo buscando al traidor
y hallo una salida entre tus piernas
una grieta en el sistema, el frío en la ventana
el agujero en la pared, la quiebra en tu mirada
hemos matado dos veces y lo seguiremos haciendo
enfangados en los mismos errores, de campo
en campo, de concentración en concentración
no bastarán las banderas para cubrir los cadáveres
guarda entonces tus palabras, tus escritos
y reza a tu Dios o al del vecino porque la cuenta atrás
comenzó hace tiempo y los poemas
serán arena en manos heladas.