Un nieto quiere saber qué es lo que ocurrió en el pueblo de sus abuelos, en Monsalud. Una vez que el abuelo que dejó su pueblo para morir en la ciudad, y dado que que la parca ha segado la vida bajo sus pies, el nieto se decide hablador. Su abuelo tenía mucho que callar, no quería remover el caldo espeso del rencor y la venganza, así que la sangre fue fagocitada por el silencio, entre las brumas de una guerra civil ocurrida hace siete décadas, pero aún hoy presente. El nieto quiere saber quien delató a su padre y llega a Monsalud, a ese pueblo sin teléfonos ni correos, donde se irá presentando a los muertos que allí moran a la espera del responso eterno. El autor, José Antonio Martínez Lozano pergeña, en poco más de cien páginas, un relato fascinante, con una prosa rica y basta que me ha obligado a tirar cada dos por tres de diccionario, algo estupendo porque a pesar de la bastedad de nuestra lengua casi todos los libros emplean los mismos términos, giros y expresiones. Los diálogos están abonados con buen humor y lo pintoresco de las situaciones no dan lugar al desaliento. Este libro arroja siete resultados en google. Fue ganador de un concurso literario y ha sido editado por la Junta de Castilla y León y me lo encontré de casualidad, descubriendo a un narrador extraordinario que auna una prosa rica con un sentido del humor que sobrevuela cada página haciendo su lectura una auténtica delicia.

José Antonio Ramírez Lozano es autor de libros juveniles; El príncipe de las carcomas(2005) Sopa de sueño y otras recetas de cococina (2004) El tren de los aburridos (2003) Babo (2002) El cuerno de Maltea (1997) El domador de erratas (2001) El mapa de los sueños (2002) Pipirifauna (1992) y las novelas Gárgola(1985) Iscariote (2005) Letanías de San Garabito (2000) El capirote púrpura ; precedido de Bata de cola (2003) con la que me estoy echando unas risas continuas.