La herencia de Eszter de Sándor MáraiDecía el otro día una editora de Salamandra que con las obras de Sándor Márai habían despachado ya 600.000 ejemplares. Nada había leído de este escritor nacido en 1900 en Kassa (Hungría hoy perteneciente Eslovaquia).

El libro son apenas 166 páginas donde se nos cuenta algo de la vida de Eszter, contada en primera persona, marcada su existencia por la figura de Lajos que es el auténtico protagonista de la novela. Un personaje en la sombra, que todos conocen, odian y aman por igual. Lajos se casó con la hermana de Eszter, Vilma, aun estando locamente enamorado de Eszter. El destino quiso que la semana anterior a la boda, tres cartas de Lajos destinadas a Eszter no llegaran a su destino, tras caer en manos de Vilma. Todo hubiera sido diferente seguramente de haber leído Eszter esas cartas, pero el destino juega esas y otras pasadas.

Lajos se nos describe como un cantamañas, un rapaz capaz de engañar a todo bicho viviente, un seductor de objetos animados e inanimados, un cuentista en toda regla, que va dejando corazones rotos por ahí y mucha cuentas pendientes.
Después de muchos años sin saber nada uno del otro, Eszter es informada de que Lajos irá a visitarla con otras cuatro personas y comienzan entonces las cavilaciones, los miedos al reencuentro, ante la posibilidad de que lo nunca murió vuelva a renacer de sus cenizas.

La herencia de Eszter se lee con agrado y Márai pone al descubierto la naturaleza de Eszter con una gran capacidad de análisis, iluminando las zonas de penumbra que Eszter y cualquier mujer y hombre albergamos en nuestro interior.
Fue escrito en 1939.