Es curioso que un país como España que se proclama en su constitución como aconfesional (artículo 16: Ninguna confesión tendrá carácter estatal), buena parte de los días festivos sean de carácter religioso. Entre las festividades se incluyen Jueves Santo y Viernes Santo, Navidad y Año nuevo, Nuestra Señora la Asunción, el Día de todos los muertos o el día de Reyes. Luego están las fiestas locales que generalmente llevan también el nombre de algún santo (san Bernabé, San Mateo, Santiago…). Fiestas internacionales como las del Trabajo, las nacionales como el día de la Constitución. Si vamos a las fiestas locales, se asocian siempre a los santos, con romería y visita a la ermita, celebración gastronómica mediante. Más allá de las creencias de cada cual, si nos paramos a pensar, sería triste que de un plumazo desaparecieran de nuestras ciudades y pueblos todo aquello que tiene elmentos religiosos. Esto es, que de noche a la mañana desaparecieran, las catedrales las iglesias y ermitas presentes en todos los municipios, así como todos aquellos cuadros o tallas escultóricas dedicadas a los santos, a Jesús, a María…. La religión nos ha dejado un legado monumental incuestionable. Ciudades como Roma no serían concebibles sin sus iglesias, o que decir por ejemplo de la Ciudad del Vaticano. No existiría. Otras ciudades como Burgos, León, Salamanca, Sevilla, Barcelona tienen catedrales que son de obligada visita, insertas en los cascos antiguos de las villas, en las que encontramos los trazados primigenios, los vestigios medievales que muchas aún hoy conservan para nuestro deleite.

En otro orden de cosas las novelas históricas que abordan temas religiosos tienen muy buena acogida entre los lectores, convirtiéndose en superventas, copando las listas de libros más vendidos mes a mes. La catedral del mar de Ildefonso Falcones lleva ya un millón de libros vendidos, La hermandad de la sábana Santa de Julia Navarro ha sido un pelotazo, con traducción a veinte lenguas y ya se prepara su versión cinematográfica. El Código da vinci y Ángeles y Demonios que hablaban sobre el santo grial (sangre real) y los Illuminati respectivamente han convertido a su autor Dan Brown en multimillonario. Otro libros como Los caballeros de Salomón ha despachado un millón y medio de ejemplares en los USA, con los templarios como material. El autor español Javier Sierra arrasa en los Estados Unidos con su libro “La cena secreta“. Son solo algunos casos de escritores que han encontrado en el terreno histórico-religioso la fórmula mágica que les ha llenado los bolsillos con un público entregado a las historias que versan sobre sábanas santas, templarios, sangres reales, catedrales en construcción, inquisidores, el camino de santiago…