Relatos09 Mar 2008 04:48 pm
A fin de pagar unas deudas vendió sus secretos en eBay. No sabía que su marido había sido el comprador, oculto bajo el nick de El sepulturero. Sin más demora, una vez los tuvo en poder procedió a incinerarlos. Esa noche su mujer tuvo pesadillas ahumadas, jaquecas y a la mañana siguiente se levantó con los ojos fuera de las órbitas y con la cabeza, según su palabras, como si le hubieran practicado una lobotomía.