Le toca el turno a Ángel González que nos dejó hace unos meses, dejándonos un buen legado de poemas inolvidables. Ahí va uno.
CANCIÓN, GLOSA Y CUESTIONES
ESE lugar que tienes,
cielito lindo,
entre las piernas,
ese lugar tan íntimo
y querido,
es un lugar común.
Por lo citado y por lo concurrido.
Al fin, nada me importa:
me gusta en cualquier caso.
Pero hay algo que intriga.
¿Cómo
solar tan diminuto
puede ser compartido
por una población tan numerosa?
¿Qué estatutos regulan el prodigio?
Ángel González de su libro La música y yo Colección Visor de poesía nº485
April 12th, 2008 at 9:48 pm
Je, estaba sarcástico el bueno de Angel. A saber…