Hay escritores que apasionan por su obra, pero luego al natural, al ser entrevistados en televisión o en un periódico desmerecen. Con Luis Landero pasa la contrario, es un placer oirlo o leer sus entrevistas. Su libro “El mágico aprendiz” (1994) me encantó. Landero obtuvo el premio nacional de Literatura y el de la Crítica con su novela Juegos de la edad tardía (1989), que publicó a sus 41 años. En una entrevista que le hacían en Babelia este viernes, a consecuencia de la publicación de su nueva novela, la cual recomiendo Hoy Júpiter, Luis Landero decía cosas tan interesantes como estas.
“Para mi la felicidad tiene tres patas: una es la salud, otra es no pensar en el dinero y la otra tener tiempo libre.”
“Se puede escribir de todo, un best seller se pude facbricar en un laboratorio, pero las mejores historias son las que salen del corazón”.
“Es la seriedad que el escritor hace la cosas por el gusto de hacerlas bien, sin necesidad de aplausos. Y no hay más recompensa.”
“El éxito es una de las drogas más adictivas de hoy. Es relativamente fácil de conseguir pero díficil de conservar, y el que lo ha conocido tiene miedo a ser olvidado. Lo que se propone entonces es gustar y no hay mayor peligro para un escritor que intentar gustar. Esforzarse en agradar al lector o hacer lo que el mercado demanda. La tentación es tremenda, pero caer en ella es un traición porque el éxito corrompe y pervierte. Es droga dura.”
“La cultura siempre fue pobre y por eso mantenía una cierta pureza. Pero hoy la cultura es rica, da dinero y todo lo que toca el dinero lo vulgariza y pervierte. Hoy el libro es una mercancía más entre mercancías. En la actualidad, se ha subvertido y pervertido el canón.”

En fin así es Luis Landero, un fenómeno, un faro en la niebla. Un referente para mí.