Ayer después de ver los fuegos artificiales durante casi 20 minutos en el Parque del Ebro donde no cabía un alfiler nos fuimos a la Plaza del Ayuntamiento para ver el concierto del grupo murciano MClan.
La plaza estaba llena pero en cada metro cuadrado había dos personas, así que corría el aire y Mclan se estaba agusto sin estrecheces. No somos adictos a MClan pero siendo gratuíto y a falta de otra cosa mejor que hacer a las doce de la noche nos parecía una opción interesante.

Tocaron los temas que nos sabíamos la mayoría; Llamando a la tierra, Carolina, Mario, Perdido en la ciudad, Maggie despierta y al cabo de una hora un amigo sufrío un amago de vahído y tras reposar un poco en los bancos dejamos el concierto y a los MClan sobre el escenario. La gente puntualmente movía los brazos, sacaba los mecheros, o cantaba, si bien hubo unas cuantas veces que cuando el cantante cedió la voz al público se hizo el silencio, son los problemas del directo y de un público poco entregado desconocedor de las letras. He de decir que sonaban muy bien y que la voz del cantante se oía clara y límpida perfectamente arropado por sus músicos.
Los conciertos venideros los dará gente Pignoise, Celtas Cortos o Tamara.. Nada que ver con conciertos que recordamos con deleite como el de Marea, Platero y Tú o Dover. Las calles estabán inundadas de gente, pero tuvimos suerte y logramos una mesa en la terraza del Fax, con un golpe de cadera que dejó de piedra a unas mozas que llevaban un buen rato esperando a que alguien se levantara y poder ocupar una mesa que nosotros les arrebatamos. De allí y tras bebernos una de medio litro con cerveza nos fuimos al Dorado, en la calle Portales. Escuchamos a Barricada, Los Suaves, Leño, Reincidentes, Marea, La polla, La Fuga, y tras dar buena cuenta de unas kapittel nos fuimos a sobar, pues la clave para durar es la dosificación. Antes de irnos uno de los camareros nos dio unos pañuelos de fiestas color granate con el logo del bar.