Algunos se alimentan de palabras
Sacian su sed y su hambre con ellas
Apenas ocupan espacio
Y son maleables como la arcilla
Están en boca de todos
Y algunos hilanderos llamados poetas
Tejen y destejen la historia una y otra vez
Escriben libros y poemas
Que algunos memorizan y recitan
Y algunas palabras calman
Y embalsaman el espíritu
Y aderezan la alegría
Y definen la nada
o lo explican todo
Y a veces se desmadran
Y generan caos y algarabía
pero el silencio las devora y las escupe
Y otros más jóvenes
E igual de gozosos
van cogiendo esas palabras
Que otros sabios no quisieron
Para seguir hablando y escribiendo.