No soy partidario de los partidos que obtienen mayorías disolutas, libertinas, licenciosas, crápulas, depravadas entregadas éstas a los placeres y a los vicios mundanos, que entre tanto placer, acaban viéndolo todo blanco, perdiendo el norte, sin saber ya siquiera que es izquierda y que es derecha y corren el riesgo de disolverse, como parece que le ve a suceder a IU como siga achicándose, que hasta Coalición Canaria tiene los mismos escaños que ellos.