Desde el año 2001 hay personas encerradas en la base de Guantánamo, bajo sospecha de terrorismo, las cuales aún hoy no han sido procesadas. El “habeas corpus” que recoge la Constitución Española, que implica la puesta a disposición judicial en caso de detención ilegal, no es válido para estos presos. Ahora la corte de apelaciones de los Estados Unidos ha dado la razón a George W.Bush, lo que supone que los presos no pueden recurrir en Estados Unidos su encarcalamiento, toda vez, si se da el caso, que tras múltiples torturas, vejaciones, humillaciones, sean puestos en libertad, tras cinco años o más de cautiverio.

De este modo tras las vejaciones sufridas, después de haber sido encarcelados sin pruebas, les ponen de patitas en la calle y les niegan el derecho a que nadie les repare o compense de alguna manera por los maltratos sufridos y por los años de vida que les han arrabatado, porque alguien en su día dijo que ese hombre que estaba en el momento equivocado el día equivocado, daba el perfil de terrorista y era menester quitarlo de la circulación sin observar ningún derecho.

No alcanzo a entender como casa ese concepto de la libertad de la que los americanos se pavonean y venden al resto del mundo, con estas actitudes dictatoriales, donde el gobierno americano hace lo que quiere, como le da la gana, con una comunidad internacional pasiva, pusilánime, incapaz de poner freno a las acciones americanas, de cantarles las cuarenta y obligarles a rectificar. El papel de Europa queda reducido a mirar para otro lado, y decir a todo que sí.

En España si te condenan a la cárcel y luego se demuestra que eras inocente te indemnizan a razón de 60 euros al día. Luego, después de cinco años, el montante ascendería a 108.000 €. La libertad vale muchísimo más que esa cantidad, eso es indudable, pero al menos es algo.
En el caso de Guantánamo, para los cautivos, no hay ni reparación moral ni económica. Quizá alguno de los que pasaron por allá, logre aliviar su situación, escriba un libro que se convierta en un bestseller y de a conocer las atrocidades que se perpetraron y aún se siguen cometiendo en la base americana en Guantánamo. Otra forma de terrorismo.