porque siempre habrá quien
recuerde las pallizas paternas
tus enamoramientos de todas las profesoras mucho mayores
el papel higiénico que abultaba tu entrepierna
lo pequeña que la tenías
lo mal que ligabas
el único que nunca cruzaba la vía
tu pánico a hablar en alto
el que siempre acababa de portero
lo negao que eras con las matemáticas
el que se escondía detrás de su hermano mayor
como cantabas de plano
el único que tenía media docena de motes
como llorabas cuando alguien te rompía una hoja en la cabeza.
No te hagas famoso porque
siempre habrá un dedo acusador
e importará un bledo si es verdad o mentira
lo que se diga.