La mayoría de los poemas no me dicen nada
ni palabras mayúsculas
ni palabras minúsculas
ni polifonías enfermizas
aún menos cacofonías
mis palabras tampoco me hablan
juntas son sólo regueros de tinta seca
pego entonces la oreja al papel
al monitor
y sólo oigo el zumbido del portátil.