Foto catedral de Burgos

Estuve por Burgos un par de días y la ciudad me encantó. Había estado otras veces pero esta la disfruté más que las anteriores. Burgos está a una hora y pico en coche de Logroño por la carretera. Si coges la autopista haces casi cincuenta kilómetros más y tardas parecido.

Tuvimos la suerte de coger un hotel situado al otro lado del río Arlanzón en la calle Calera a escasos dos minutos de la Catedral. De Burgos me gustó su amplio casco histórico, peatonal donde hay infinidad de tiendas y comercios, bares, terrazas, cafeterías, así que la gente va allí a hacer sus compras y las calles están atestadas. Nosotros estuvimos miércoles y jueves y había mucho movimiento.

Paseo del Espolón Burgos

La Catedral es espectacular tanto por fuera como por dentro. En el Claustro había una exposición sobre El Cid que visitamos. Luego en un periódico local leí el chiste sobre lo que la diputación había pagado a un señor por lo que se supone era La Tizona, la espada del Cid. Había en la exposición cuadros de Gaudí y de Goya entre otros, espadas, trajes de la época, monedas, libros, etc.

Como el Monasterio de las Huelgas ya lo habíamos visto la vez anterior, recurrimos a un trenecillo turísitico que te lleva a La Cartuja de Miraflores, en un sitio bastante alejado del centro como para ir andando. En el trenecillo se iba de maravilla a pesar del traqueteo.

La Cartuja de Miraflores Burgos fotos

En La Cartuja vimos el interior de la Iglesia, su espectacular coro y el fabuloso retablo de Gil de Siloé, así como un sepulcro de siete puntas en marmol obra tambiénd e Siloé donde están enterrados los padres de Isabel la Católica.

Luego no hay que dejar de ver la Plaza de España, ver la estatua del Cid frente al Teatro y darse una vuelta por el Paseo del Espolón, junto al río.
Subimos haciendo piernas hasta el Arco de San Esteban donde hay unas magníficas vistas de toda la ciudad, y lo que queda de la antigua muralla, que son mucho más que cuatro piedras y se extiende metros y metros.

Foto de la muralla arco de San Esteban Burgos

En el Hotel los únicos periódicos que tenían eran El Mundo y el ABC y un menú por 12 Euros de lo más chic. El mundo de las franquicias nos permitió cargar las pilas y tomarnos un chocolate con churros en Valor, en un local próximo a la Catedral.

Cogimos unas morcillas que nos olvidamos en el frigórifico del hotel, pero probamos una torta de queso que compramos en una tienda y hacen en la zona que nada tiene que envidiar a la Torta del Casar. En fin que por ahí de viaje siempre se está bien, se ven cosas nuevas, charlas con otras personas y vuelves a casa renacido.

Antes de volver a Logroño visité a una tía que tiene desde su cuarto unas vistas como estas.

Burgos desde el aire o casi