saben que el viento es su destino
su alma una mar deshilachada
vivir un eco de caracolas afónicas

saben de velas tan blancas como sueños
de anclas hozando la piel de arena
de noches corrompidas por el sol

saben que no hay quilla tan cortante
que divida en dos la mar
ni cautiverio que la muerte no clausure

saben de sombras de fanales
del vuelo de fanelas a la luz
de la vida, ahora que llueve y hace sol.