Todas las palabras van a dar a la mar
Si el joven desconocido y el viejo conocido
Son las dos caras de una moneda de tiempo
De cariño y afecto acuñada
Si la nada regala a los muertos
Lo que roba a los vivos
En fardos de tiempo sedientos de fuego
Si donde habita el olvido
Ya no quedan camas libres
Sino mares de bruma buscando desagües
Entonces bebamos los ríos y mordámosle al tiempo
Que sangren las horas y secos los cauces
Nos den un respiro la muerte y su amante
Que firmen un pacto el sueño y Morfeo
Que bailen las rosas la danza del vientre
Que caigan del árbol pecados y frutos
Y juegue el cosmos con todos nosotros
Marionetas sin hilos
relojes sin cuerda ni arena
moldes vacíos de la más espesa nada.
April 5th, 2008 at 10:57 pm
He llegado aquí por el blog de Expunctor. Manrique y Cernuda quedan unidos por los siglos en tu poema. Te seguiré leyendo.
Saludos.