Taja el alfanje de Lorenzo
el exangüe manto negro
al alba vehementes remanentes
nutren buzoneras
oquedades palpitantes
sedientas

manchas borrosas vomitan ruido y saliva
la razón juez de la moral sobreseída
ya devenida el alma en río incandescente
de nívea lava
cautiva entre paredes de latex

flujo vital tras la celosía plástica
raudo al retrete rauda de simiente
camposanto del deseo
en vía muerta.