El Logroñes, José Luis Pérez Pastor en su poema Fin de carrera, del libro de Poemas Albada y Engranaje (editorial Celya) da su parecer sobre su nueva condición de filólogo.
FIN DE CARRERA
Y después de vencer como Rodrigo
mil resmas de papel (oh sacrosanto
espíritu del árbol) rompo y digo:
la universidad no era para tanto.
No se hizo aquella luz de Alejandría
que alumbraba la noche con su foco
en cuatro años (mejor: en cuatro días).
Soy filólogo y digo: sabe a poco.
Hay más por saber. Más. Sólo he aprendido
(la lengua, el hombre, el arte de palabras)
un vislumbre de todo lo que existe.
Ya filólogo, sigo muy perdido
la platónica senda de las cabras,
un poco más sabio, y también más triste
April 7th, 2008 at 11:36 pm
Discrepo.
Una cosa es ser Licenciado en Filología y otra muy distinta es ser filólogo. Un licenciado en Derecho no es ni abogado ni juez ni notario. Ni un licenciado en Medicina es médico. Etcétera.
April 8th, 2008 at 10:51 am
vale, se admite la discrepancia, porque es cierto lo que apuntas…si bien cómo él se considera filólogo no seré yo quien le diga lo contrario, allá cada uno con lo que dice o quiere ser…