El Logroñes, José Luis Pérez Pastor en su poema Fin de carrera, del libro de Poemas Albada y Engranaje (editorial Celya) da su parecer sobre su nueva condición de filólogo.

FIN DE CARRERA

Y después de vencer como Rodrigo
mil resmas de papel (oh sacrosanto
espíritu del árbol) rompo y digo:
la universidad no era para tanto.

No se hizo aquella luz de Alejandría
que alumbraba la noche con su foco
en cuatro años (mejor: en cuatro días).
Soy filólogo y digo: sabe a poco.

Hay más por saber. Más. Sólo he aprendido
(la lengua, el hombre, el arte de palabras)
un vislumbre de todo lo que existe.

Ya filólogo, sigo muy perdido
la platónica senda de las cabras,
un poco más sabio, y también más triste